El Supremo cerrará la amnistía de Puigdemont a tiempo para el 29-N por si al final quisiera hacer campaña
Los autos estarán listos antes de la presentación de candidaturas, aunque el 'expresident' fugado baraja no regresar a España hasta pasado el 29-N y que Míriam Nogueras asuma lo que auguran las encuestas
Puigdemont, en Waterloo tras conocer que el TC le aplicaba la amnistía. (EFE/EPA/Olivier Hoslet)
CarlesPuigdemont llegará a las elecciones generales del próximo 29 de noviembre con su situación judicial despejada por completo. El Tribunal Supremo ultima la aplicación definitiva de la amnistía después de que el Constitucional zanjara el debate sobre la malversación del 'procés'. Fuentes jurídicas consultadas precisan que las resoluciones pendientes llegarán antes de que comience el proceso de proclamación de candidaturas.
Los tiempos permitirían incluso al expresidente catalán formar parte de las listas si quisiera, aunque el de Junts tiene previsto dejar pasar el 29-N antes de regresar a España. El partido ya ha apostado por Míriam Nogueras para encabezar su candidatura por Barcelona y Puigdemont ha situado su vuelta a Cataluña después de la cita con las urnas.
El calendario judicial corre ahora prácticamente en paralelo al electoral. Tras recibir la sentencia del Tribunal Constitucional sobre la exconsellera Dolors Bassa, tanto el magistrado instructor, Pablo Llarena, como la Sala Segunda del Supremo han dado cinco días a las partes para que informen sobre sus efectos antes de adoptar las decisiones definitivas.
Será el último trámite antes de cerrar una batalla jurídica que comenzó con la aprobación de la ley de amnistía. El Supremo había entendido hasta ahora que la malversación del 'procés' quedaba fuera de la norma al apreciar que los dirigentes independentistas obtuvieron un beneficio personal de carácter patrimonial y que los hechos afectaron a los intereses financieros de la Unión Europea. Esa interpretación ha quedado desautorizada por el Constitucional.
La sentencia dictada en el recurso de Bassa establece que también esa malversación debe ser amnistiada y vincula al Supremo a la hora de resolver las situaciones equivalentes que todavía permanecen abiertas. El alto tribunal deberá ahora ejecutar esa doctrina, aunque no faltará en los autos una respuesta a las valoraciones de la resolución de Cándido Conde-Pumpido, que ha indignado al TS.
En el caso de Puigdemont, Llarena ya dio el primer paso inmediatamente después de conocerse la decisión del TC y levantó la orden nacional de detención que pesaba contra él. Hizo lo mismo respecto de los exconsellers Toni Comín y Lluís Puig. La decisión permitió eliminar de forma inmediata el riesgo de una detención, aunque todavía resta la resolución que aplique formalmente la amnistía y ponga fin a la causa por malversación. Paralelamente, la Sala Segunda deberá pronunciarse sobre los condenados por el 'procés' a los que había rechazado inicialmente aplicar la amnistía por ese mismo delito.
Nogueras, si no hay sorpresa, deberá 'comerse' el mal resultado de Junts que auguran las encuestas
Fuentes jurídicas explican que, una vez recibidos los informes solicitados a las partes, no existe motivo para prolongar las decisiones. El sentido de las resoluciones está condicionado por la sentencia constitucional y la previsión es que los autos se dicten antes de que finalice el proceso de presentación y proclamación de candidaturas.
Presentación, el 21
Los partidos deberán presentar sus candidaturasentre el 21 y el 26 de octubre y las juntas electorales procederán a su proclamación el 2 de noviembre. Para entonces, según las previsiones que manejan las fuentes consultadas, Puigdemont tendrá completamente cerrada la causa que todavía arrastra desde el 'procés'. Incluso sin la amnistía completa, el expresidente catalán podría presentarse a las elecciones. Puigdemont no ha sido condenado y, por tanto, no pesa sobre él ninguna pena de inhabilitación que le prive del derecho a ser elegido. Su procesamiento e incluso la orden de detención no le han impedido anteriormente concurrir a unos comicios. Ya lo hizo en las elecciones europeas de 2019.
Pero el cierre definitivo del procedimiento sí elimina el último obstáculo judicial pendiente y configura un escenario completamente distinto al de los últimos nueve años: Puigdemont podría afrontar por primera vez unas elecciones generales sin una orden de detención y extinguida la responsabilidad penal que se le atribuye por los hechos del otoño de 2017.
Junts ha optado, sin embargo, por mantener a Míriam Nogueras como su principal apuesta para las generales. La actual portavoz de Junts en el Congreso será nuevamente la cabeza de lista por Barcelona. Su candidatura quedó despejada después de que ninguna otra alternativa concurriera al proceso interno y deberá ser ratificada, junto al resto de listas, por el Consell Nacional del partido.
Tampoco los planes que maneja Puigdemont sobre su regreso apuntan a que vaya a alterar esa decisión. El expresidente ha evitado durante meses fijar una fecha concreta para su vuelta y ha vinculado cualquier movimiento a que la amnistía sea plenamente efectiva y su situación judicial esté definitivamente resuelta.
CarlesPuigdemont llegará a las elecciones generales del próximo 29 de noviembre con su situación judicial despejada por completo. El Tribunal Supremo ultima la aplicación definitiva de la amnistía después de que el Constitucional zanjara el debate sobre la malversación del 'procés'. Fuentes jurídicas consultadas precisan que las resoluciones pendientes llegarán antes de que comience el proceso de proclamación de candidaturas.