España emprende… con los inmigrantes al timón: protagonizan el 90 % del aumento de nuevos autónomos
El peso de la población extranjera en nuestro mercado laboral ha crecido de forma notable: el 41% del empleo creado en estos tres últimos años corresponde a trabajadores de origen extranjero. Actualmente hay 484.062 trabajadores autónomos extranjeros
Imagen de la fachada de Espacio Amazonas. (Foto:Alejandra L)
En España, el número de cotizantes extranjeros no deja de crecer. Según el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, en mayo de 2025 la Seguridad Social registró una media de 3.070.831 afiliados extranjeros tanto de la Unión Europea como de otros países, 187.864 más que el año anterior. De ellos, 4.204 eran autónomos. Los trabajadores extranjeros ya representan el 14,1% del empleo total.
El peso de la población extranjera en nuestro mercado laboral ha crecido de forma notable: el 41% del empleo creado en estos tres últimos años corresponde a trabajadores de origen extranjero. Actualmente hay 484.062 trabajadores autónomos extranjeros, lo que supone un 6,5% más que hace un año. Muchos de ellos se concentran en sectores como la hostelería (24,6%), información y comunicaciones (24,0%) y actividades de los hogares como empleadores de personal doméstico (22,9%).
En cuanto a su perfil, uno de cada siete hombres y una de cada nueve mujeres que han emigrado a España, está emprendiendo. Entre quienes cuentan con estudios universitarios, uno de cada seis inmigrantes está vinculado a una iniciativa emprendedora, frente a uno de cada catorce españoles. China y Dinamarca encabezan la lista de nacionalidades de personas extranjeras autónomas registradas, mientras que Perú y Senegal son las que menos aportan. Por su parte, tal y como recoge el proyecto Global Entrepreneurship Monitor 2023-2024, su principal motivación es ganarse la vida ante la falta de oportunidades laborales. La segunda, marcar una diferencia en el mundo.
De la arepa al éxito empresarial
Hilarion es ingeniero y venezolano. Llegó a Madrid en 2016 y empezó con un pequeño puesto de comida en el mercado de San Ildefonso, junto a su esposa y sus cuñados. Apostaron por lo que sabían hacer: arepas, el alimento estrella en Venezuela.
Su esposa cocinaba, su cuñada atendía la caja, su cuñado ayudaba en cocina, y él servía en sala. Poco a poco, y ante una creciente demanda, el negocio se expandió. Hoy, la familia gestiona más de cinco sucursales en el centro de Madrid.
Hilarion atribuye el crecimiento a la aplicación de sus conocimientos de ingeniería a la gestión hostelera: “Mi experiencia como tal no siempre fue en la hostelería. Yo soy ingeniero y sé mucho de cómo manejar proyectos. Desde el principio apliqué mis conocimientos de mi profesión en esto. Tenemos un plan estructurado de reuniones semanales con los diferentes equipos como el de operación y el de marketing. Con esto agregamos diversidad de pensamiento para que haya crecimiento”, apunta.
Carmen, de aprendiz a chef ejecutiva
Carmen, también venezolana, llegó a España justo antes de la pandemia. Los pinitos que hizo en el negocio de su madre le han servido para convertirse en España en chef ejecutiva y jefa de control de calidad de las sucursales de arepas, un trabajo que implica orden administrativo en la cocina: “Me encargo de la elaboración del menú, hago registros de control y calidad de proveedores de insumos, hablo con ellos de precios y de logística”, señala.
Se encarga de estandarizar recetas, adaptar platos tradicionales al gusto local y formar equipos. “Al principio fue difícil dar a conocer la arepa. Íbamos explicando: Mira, esto es una arepa. Es venezolana y puedes rellenarla con lo que quieras. Es así de versátil”, cuenta.
Para otros, como Lina Sanabria, artista plástica colombiana, el reto fue diferente. Aunque no necesitaba homologar títulos, encontró otras barreras: círculos artísticos cerrados y poco espacio para talentos emergentes. “Muchos artistas dejan su profesión para ganarse la vida en otra cosa”, afirma.
Sin embargo, Lina resistió. Junto a una socia, fundó Espacio Amazonas, un taller de artes plásticas, con el que vive de crear murales, ilustraciones y textos, y asegura que su llegada a España fortaleció su carrera. “Aquí he podido explorar el mundo rural, algo casi imposible en Colombia por las condiciones”.
Un contexto desafiante, pero con señales de avance
Pese a estos casos de éxito, el informe del Observatorio del Emprendimiento refleja que España sigue siendo percibido como un país con pocas oportunidades para emprender. El miedo al fracaso y la falta de facilidades siguen pesando. Sin embargo, el país mejora en indicadores como la confianza en las propias habilidades emprendedoras y la intención de emprender.
En paralelo, los datos de afiliación al Régimen General de la Seguridad Social en el último año han crecido un 6,5% entre personas autónomas extranjeras. Tienen especial peso en sectores como lo son el hogar, el agrario y la hostelería.
El panorama emprendedor puede no parecer alentador a primera vista, pero los números —y sobre todo las historias— revelan otra cosa: que muchos de quienes deciden emprender en España lo hacen con fuerza, creatividad y determinación. Y que, en gran medida, son los migrantes quienes están llevando el timón.
En España, el número de cotizantes extranjeros no deja de crecer. Según el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, en mayo de 2025 la Seguridad Social registró una media de 3.070.831 afiliados extranjeros tanto de la Unión Europea como de otros países, 187.864 más que el año anterior. De ellos, 4.204 eran autónomos. Los trabajadores extranjeros ya representan el 14,1% del empleo total.