Marta Borraz gana el Tusquets de novela con una historia real sobre su tía, que murió de sida en los 90 "sin ser adicta ni homosexual"
La escritora oscense confirma su ascenso con este galardón en el que cuenta la vida de su tía Paloma. "No quiero que todo se centre en la enfermedad, 'Las leopardas' cuenta cómo vivió aquella época un grupo de mujeres", ha señalado la propia Borraz
Marta Borraz, la escritora aragonesa que ha ganado el premio Tusquets de novela con 'Las leopardas', hoy en Barcelona (EFE)
Venía de tener un gran éxito con Años de vida, una primera novela que la puso en el disparadero editorial. Y ahora se ha confirmado con el Tusquets de Novela por Las leopardas, una historia sobre su tía Paloma (aquí con el nombre de Clara) y un grupo de mujeres que se contagiaron de sida sin ser homosexuales ni adictas, algo que apenas se ha contado. La oscense Marta Borraz (1981), que se dedica profesionalmente a la abogacía, es la nueva ganadora -”por mayoría”- de este galardón que esta vez apuesta por una voz que ya estaba teniendo su recorrido -y boca a oreja- en el mundillo (y para muy bien).
Según el jurado, presidido una vez más por Antonio Orejudo -”soy el Daniel Ortega de este premio, no me mueve nadie”, dijo con muchísima retranca- ha señalado que es “un relato de una extraordinaria intensidad que recorre, desde la intimidad de la familia y el despertar de una generación de mujeres, algunas de las grandes transformaciones de la España de las últimas décadas del siglo XX”. También le dedicó adjetivos como “luminosa” y “devastadora”, “de extraordinaria fuerza creativa”.
Pero yendo a lo mollar, la propia Borraz ha desvelado en rueda de prensa que ha venido vestida de rojo en recuerdo de aquella enfermedad que destruyó sangres, familias y amigos. Y que provocó una herida dolorosísima. También a Borraz, cuya tía murió cuando ella tenía 15 años y le fue difícil de gestionar. Porque a su vez se aleja de la historia habitual del sida: no les tocó a heroinómanos ni homosexuales sino a mujeres que simplemente vivieron aquella época -años ochenta- de libertades de todo tipo, incluida la sexual. Y les tocó.
Portada de 'Las leopardas' con la imagen de la tía Paloma (Tusquets)
“En Zaragoza cuento con un grupo de amigos más mayores que yo de esa generación que me han contado cómo vivieron ellos toda esa etapa, he hablado con la médico que las trataba en la planta 12 del hospital Miguel Servet, con periodistas, gente de la música de entonces…”, ha relatado Borraz, quien ha contado con el apoyo completo de sus otras tías y de su madre. Así, se ha comentado, Las leopardas parece ser un fresco de una época, un lugar y de una generación de mujeres a la que le tocó lidiar con algo que, por supuesto, nadie vio venir. Y desde un punto de vista que, como afirmó la propia escritora, apenas se ha hecho.
“No hay historias de mujeres víctimas del sida que no fueran adictos o homosexuales y es porque esto no se contaba, de hecho, esto en nuestra casa no se hablaba y todos los vivimos con muchísima naturalidad, pero no salía de ahí. Es difícil porque cada uno tiene su opinión y yo la respeto.Yo esto lo he hecho porque sentía que tenía que hacerlo, he tardado 30 años en contar su historia”, ha recalcado. La propia Paloma sale en la portada, es una foto de los noventa, real, en el Pirineo Aragonés. “Ella estaría encantada de verse en ese portadón. Le encantaba posar, algunas veces hasta desnuda. ¡Va por Paloma!”, ha zanjado.
Venía de tener un gran éxito con Años de vida, una primera novela que la puso en el disparadero editorial. Y ahora se ha confirmado con el Tusquets de Novela por Las leopardas, una historia sobre su tía Paloma (aquí con el nombre de Clara) y un grupo de mujeres que se contagiaron de sida sin ser homosexuales ni adictas, algo que apenas se ha contado. La oscense Marta Borraz (1981), que se dedica profesionalmente a la abogacía, es la nueva ganadora -”por mayoría”- de este galardón que esta vez apuesta por una voz que ya estaba teniendo su recorrido -y boca a oreja- en el mundillo (y para muy bien).