Los oficios tradicionales están comenzando a volver a estar en las listas de los intereses laborales entre los jóvenes. La alta demanda que precisan muchos de estos empleos en relación a la escasa oferta disponible supone toda una razón de peso para aprender más acerca de estas salidas profesionales. La construcción es una de las más destacadas al respecto.
Asumir las diferentes responsabilidades y funciones que presenta dicha profesión requiere de un esfuerzo físico especialmente reseñable. Sin embargo, los salarios que ofrece este puesto de trabajo surgen como una oportunidad más que satisfactoria para muchos usuarios a punto de acceder al mercado laboral.
Son testimonios como el de Diego Martí,albañil con 14 años de experiencia, los que pueden ser decisivos en este tipo de escenarios, especialmente en su posición como autónomo. "Es raro que la primera persona que cojas te salga bien. Normalmente, te toca probar y probar. Conozco casos de coger, tirar a la persona a la calle, pagarle el despido que haga falta y decir: 'Es que ahora estoy ganando el doble o el triple, trabajando la mitad'", exponía para el podcast Sector Oficios Pódcast.
Situación de la profesión
En este caso, el entrevistado accedió a la profesión a los 15 años de edad. De esta manera, recuerda sus comienzos como duros, aunque encontró en la construcción una inspiración que no hallaba en otras dedicaciones. A día de hoy, dirige obras de todo tipo y dimensión, tratando de conseguir el mejor resultado en sus proyectos. Sin embargo, muestra cierta insatisfacción con los sueldos actuales.
"La media creo que son 1.700 o 1.800 euros. Me parece ridículo, pero la realidad es que son los precios que se manejan, porque tampoco puedes cobrar más al cliente", exponía el albañil en la charla, en relación al trabajo que se desempeña en cada jornada y los recursos empleados para sacar los encargos adelante.
Ante la falta de personal cualificado en el sector y la creciente e irrefrenable demanda en la clientela, integrarse en dicho oficio puede ser el medio de vida perfecto en detrimento de otras profesionales que disponen de una alta competitividad. La evolución de la situación podrá comprobarse a través de los años venideros.
Los oficios tradicionales están comenzando a volver a estar en las listas de los intereses laborales entre los jóvenes. La alta demanda que precisan muchos de estos empleos en relación a la escasa oferta disponible supone toda una razón de peso para aprender más acerca de estas salidas profesionales. La construcción es una de las más destacadas al respecto.