Cuando el dormitorio es pequeño, encontrar muebles que sumen almacenaje sin recargar el espacio puede marcar bastante la diferencia. En esos casos, las piezas estrechas y con varios usos resultan especialmente prácticas, sobre todo si permiten aprovechar el hueco junto a la cama.
Entre las propuestas de Ikea aparece Storklinta, una cómoda de dos cajones que también puede utilizarse como mesita de noche. Mide 40 centímetros de ancho, 50 de fondo y 53 de alto, un formato contenido que permite colocarla en zonas donde una cómoda convencional ocuparía demasiado.
La cómoda Storklinta puede utilizarse como mesita de noche gracias a su formato compacto. (Cortesía / Ikea)
El acabado efecto roble y los tiradores integrados refuerzan el diseño limpio de la cómoda Storklinta. (Cortesía / Ikea)
También puede ser útil en dormitorios de invitados o habitaciones juveniles, donde a menudo hace falta ganar almacenaje sin llenar demasiado la estancia. La superficie superior sigue quedando libre para colocar una lámpara, unos libros o cualquier objeto que convenga tener a mano por la noche.
Aunque junto a la cama tiene uno de sus usos más evidentes, también puede funcionar como pequeño mueble auxiliar en un recibidor, junto a un escritorio o en cualquier rincón donde haga falta sumar algo de almacenaje sin recurrir a una pieza grande.
Sus dos cajones permiten guardar pequeños objetos y mantener despejada la superficie junto a la cama. (Cortesía / Ikea)
La gracia de Storklinta está precisamente en que puede resolver dos necesidades a la vez: servir de mesita y esconder en sus cajones parte de todo aquello que suele acumularse en el dormitorio. Cuesta 39,99 euros y su tamaño reducido es uno de sus principales puntos a favor cuando el espacio es limitado.
Cuando el dormitorio es pequeño, encontrar muebles que sumen almacenaje sin recargar el espacio puede marcar bastante la diferencia. En esos casos, las piezas estrechas y con varios usos resultan especialmente prácticas, sobre todo si permiten aprovechar el hueco junto a la cama.