Hay rincones del salón que no piden otro mueble, sino algo que rompa la rigidez de las líneas rectas y aporte un poco de vida. Una planta de cierta altura puede hacer justo eso: ocupar visualmente una esquina, acompañar una butaca o suavizar una zona junto a una cómoda sin necesidad de introducir demasiados elementos.
Ikea tiene un Ficus microcarpa de 95 centímetros que encaja especialmente bien en ese tipo de espacios. Su tamaño le da suficiente presencia para funcionar directamente como pieza decorativa, pero sigue siendo manejable para integrarlo en salones pequeños o zonas de paso.
El Ficus microcarpa destaca por su altura y su porte vertical. (Cortesía / Ikea)
Una planta alta puede ayudar a vestir un rincón del salón sin añadir más muebles. (Cortesía / Ikea)
Más allá de la estética, este ficus necesita una ubicación luminosa y un riego moderado, por lo que conviene reservarle un lugar donde reciba claridad sin quedar expuesto de forma constante al sol directo.
Disponible en Ikea por 12,99 euros, es una de esas incorporaciones pequeñas que pueden cambiar bastante la sensación de una estancia. No hace falta reorganizar todo el salón: a veces basta con introducir una planta con suficiente altura para que un rincón pase de verse vacío a parecer pensado.
Hay rincones del salón que no piden otro mueble, sino algo que rompa la rigidez de las líneas rectas y aporte un poco de vida. Una planta de cierta altura puede hacer justo eso: ocupar visualmente una esquina, acompañar una butaca o suavizar una zona junto a una cómoda sin necesidad de introducir demasiados elementos.