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Agradecemos a las fuentes consultadas
24 enero 1939
Terremoto CHILLAN

A las 11:32 de la noche del 24 de enero de 1939, un sismo cat�strofico azot� a las provincias del Maule, Linares, �uble y Concepci�n. En menor grado afect� a las de B�o B�o, Arauco y Malleco. Por el oeste los efectos destructores llegaron hasta la costa. Por el este se sinti� hasta Mendoza y Buenos Aires. Hacia el norte se sinti� en Valpara�so y Santiago, hasta Temuco por el sur.
La visi�n a�rea de la zona mostraba ciudades con manzanas enteras de edificios completamente destru�dos, calles llenas de escombros, grietas en los caminos. Luego, recorriendo a pie las diferentes arterias, encontraron adem�s, cables, postes y �rboles en el suelo, gritos de lamentos y de dolor que sal�an de debajo de los escombros.

El remez�n que se sinti� en Santiago, sembr� la alarma en los habitantes de la capital. El Presidente de la Rep�blica, don Pedro Aguirre Cerda, apenas pasaron los minutos del temblor, empez� de inmediato a hacer averiguaciones para conocer la intensidad del sismo y las proporciones del fen�meno en el resto del pa�s.
En la madrugada del mi�rcoles 25 tuvo conocimiento que la intensidad m�xima del terremoto estaba en el sur. Los informes llegaron desde Talca y la falta de noticias desde m�s al sur le hicieron tomar la decisi�n de viajar a la zona afectada.

Chill�n fue sin duda la ciudad m�s afectada. El sismo empez� con una sacudida violent�sima que derrib� la mayor parte de los edificios; las sacudidas posteriores acabaron la obra de destrozos. De los 3.526 inmuebles, 1.645 se derrumbaron totalmente.
Se interrumpieron los servicios de tel�fono, tel�grafo, electricidad, la estaci�n de ferrocarril qued� en el suelo, lo mismo que manzanas completas de casas. El Teatro Municipal estaba con cientos de espectadores, la mayor�a de los cuales murieron o quedaron heridos. Los servicios p�blicos comenzaron a funcionar en la plaza.

Escase� el agua, el pan, la carne y los medicamentos. Cifras del gobierno indicaron para las provincias de Linares, Maule, �uble y Concepci�n, que fueron las m�s afectadas, un total de 608.260 personas damnificadas (otros datos hablan de 1.765.000 damnificados), de ellas 250.000 quedaron a la interperie.

APUNTES
- Los pobladores de Chill�n no tuvieron tiempo de escapar hacia las calles. Eran las 11:32 de la noche.
- La casa de Bernardo O'Higgins, en Chill�n Viejo, qued� convertida en polvo.
- Para evitar epidemias se hicieron 454.959 vacunaciones antitifoidea. Los que no murieron por causa directa del desastre sufrieron el efecto mortal de enfermedades y la falta de agua, higiene y alimentos.
- El terremoto afect� desde Santiago a Temuco. En Chill�n la intensidad fue de 11 grados. La ciudad estaba completamente destru�da.
- En Parral cayeron las murallas de la catedral y las del templo de San Francisco, estas �ltimas se estaban reparando desde 1928.
- En Florida, los reos de la c�rcel quedaron libres al caerse el edificio y bajo palabra de honor ayudaron a la remoci�n de escombros. y al desentierro de los desafortunados.
FUENTE: Extractos del libro "CATASTROFES EN CHILE 1541-1992 de Rosa Urrutia de Hazb�n y Carlos Lanza Lazcano, Ed. La Noria 1993, tomado de Reportajes del Siglo, TVUC-Canal 13

Terremoto en Chill�n - 24 de Enero de 1939
"Que se levante el raudo viento azul de oto�o, que aqu� no pasa nada que puramente todo. Chill�n existe como una rosa blanca sobre mi coraz�n h�medo y sin palabras. Chill�n no est� vencido, Chill�n laurel alzado como el verde campo de los gentiles caballos. Que se levante el trueno vivo de los tambores y el hortelano alegre que se levante entonces. Chill�n en cada gancho de lirio vibra como la espada abierta de la noche sombr�a. Que se levante entonces como una bestia el d�a que aqu� toda una llama que aqu� nada ceniza. Que se levante el fuego como un caballo de oro que aqu� no pasa nada que puramente todo". Nicanor Parra
Chill�n ha sido golpeado m�ltiples veces por terremotos de magnitud considerable (1751, 1835, 1939, 1953 y 1960), pero es el de 1939 el que marc� un hito en la historia de esa ciudad, debido a los asoladores efectos que pr�cticamente no dejaron piedra sobre piedra.
A las 23:32 horas del 24 de enero de 1939 la tierra asest� un zarpazo a las provincias de Maule, Linares, �uble y Concepci�n ( aunque la tierra se movi� entre Santiago y Temuco, y entre la costa y Mendoza, llev�ndose consigo 5.648 vidas, seg�n el informe oficial, y m�s de 30.000, seg�n estimaciones de la prensa.
El presidente de la �poca, don Pedro Aguirre Cerda, se traslad� al d�a siguiente hacia la zona afectada advertido de lo grave de la situaci�n, aunque los primeros informes no precisaban la zona del epicentro (inicialmente, al perderse totalmente las comunicaciones con Chill�n, se crey� que el mayor da�o estaba en Concepci�n).
El movimiento se inici� con una sacudida brusca y violenta, que derrib� la mayor�a de los edificios, seguida de varias otras menores, que destruyeron totalmente la mitad de las 3.526 viviendas existentes entonces en Chill�n. Todas las comunicaciones se cortaron. Adobes, ladrillos y vigas aplastaron miles de personas, algunas de las cuales fueron rescatadas en los d�as siguientes por voluntarios y marinos de los destructores Riquelme y Serrano, el acorazado Almirante Latorre y las naves brit�nicas Ajax y Exeter y el buque franc�s Jeanne D'Arc. La Fuerza A�rea, LAN, Panagra, Ferrocarriles del Estado y muchos otros se sumaron al rescate.
Parral, San Carlos, Florida, Bulnes, Quell�n, Coelemu, Rafael, Penco, Tom� y Concepci�n sufrieron da�os considerables en sus construcciones.
El sismo fue catalogado como magnitud 7,8 en escala Richter y X en escala Mercalli.
La Catedral de Chill�n, que ha sido uno de los edificios m�s afectados por el terremoto del martes �ltimo. Lo �nico que qued� en pie fu� la nave central. Los grandes escombros que aparecen en primer plano corresponden a la fachada que ha ca�do hacia la calle.
"Una mano poderosa, sobrehumana -la del destino ciego-, debi� desgarrar las entra�as mismas de la tierra la noche del 24 de enero. Fue un sacud�n epil�ptico, luego un largo estertor de ag�nico, y veinte ciudades y cien caser�os desaparecieron en un turbi�n denso y oscuro de maderos contorsionados, de muros derruidos, de techumbres que se desploman ahogando los gritos humanos mientras el agro chileno, el suelo generoso, se rasgaba en mil grietas henchido por el esfuerzo doloroso de contener el empuje demon�aco de las fuerzas inanimadas".
As� iniciaba su editorial la Revista "Zig - Zag", el 2 de febrero de 1939 tratando de describir el horror que produjo el fuerte terremoto que asol� la zona sur de nuestro pa�s y cuya ciudad m�s da�ada fue Chill�n.
La tragedia que cobr� entre 8.000 y 10.000 vidas solamente en esta �ltima, moviliz� al pa�s y al mundo para ir en ayuda de las v�ctimas de la cat�strofe. Desde Washington el Presidente Roosevelt cablegrafi� al Sr. Pedro Aguirre Cerda ofreciendo su ayuda y manifestando sus condolencias y el "New York Times" dec�a en una editorial sobre el terremoto: "Chile es la regi�n de la tierra donde m�s tiembla, pues el 21 por ciento de los temblores y terremotos del mundo ocurre cada a�o en Chile, s� los temblores destruyen las vidas humanas la falta es m�s bien del hombre que de la naturaleza. Las vidas se pierden porque los edificios se derrumban y estallan los incendios. Es posible evitar algunas de estas consecuencias construyendo de acuerdo con los principios dados por los sism�logos, pero que s�lo pueden aplicarse en grande escala en una naci�n de millonarios".
Ese mismo d�a las noticias que llegaban de Chill�n eran poco alentadoras, el diario "La Hora" se�alaba: "En la informaci�n entregada por el Estado Mayor del Ej�rcito por intermedio del Ministerio del Interior, se anuncia que el Ministro del Interior se�or Alfonso reuni� ayer a las 15 horas en la plaza de Chill�n a los sobrevivientes para efectuar un recuento de lo que resta de la poblaci�n. Se agrega que en una reuni�n celebrada con las autoridades locales se acord� iniciar el traslado hacia el norte de la poblaci�n civil comenzando con los que quieran hacerlo voluntariamente. Se acord� construir galpones en los edificios p�blicos, empleando material de los escombros para amparar a los pocos pobladores que tiene ahora Chill�n".
El Presidente, don Pedro Aguirre Cerda muy conmovido al regreso de su viaje a la zona de la tragedia entreg� a la prensa el d�a 30 en la noche el siguiente manifiesto:
"Una de las regiones m�s ricas y pr�speras del pa�s ha sido convertida en un mont�n de ruinas y miles de hogares chilenos est�n siendo sometidos a una terrible prueba. He regresado de la zona devastada con la sensaci�n de un luto nacional; Talca, Linares, Maule, �uble, Concepci�n y B�o-B�o est�n bajo el peso de un intenso dolor.
El Gobierno y el pueblo de Chile, han encontrado en medio de esta prueba un motivo de complacencia: la generosa solidaridad universal en el dolor. El pa�s est� movilizado en un impulso humanitario y m�s all� de las fronteras el drama chileno est� encontrando un eco tan humano que mitiga en parte la desgracia. El Gobierno tom� y est� tomando serias y urgentes medidas de emergencia para reparar las necesidades inmediatas. Estoy conmovido de la cooperaci�n un�nime del pueblo unificado en un poderoso sentimiento de ayuda para las regiones destruidas. Miles de obreros est�n aportando su cooperaci�n personal y desprendi�ndose de sus modestos �bolos para disipar el dolor de sus hermanos.
Pero esta situaci�n eventual no puede prolongarse. Es indispensable proceder en seguida a la restauraci�n de los pueblos devastados. El pa�s ya lo est� pidiendo, deseoso de reconstruir sobre las ruinas poblaciones m�s pr�speras, m�s florecientes, que las que abati� esta calamidad del destino. La vida no puede detenerse y es urgente iniciar la obra definitiva. Fortalece el esp�ritu y da confianza contemplar la reacci�n viril y serena del pa�s.
Interpretando este impulso heroico que anima al pueblo de Chile, he prometido en mi visita a las regiones transidas por la tragedia no s�lo enterrar sus muertos, no s�lo socorrer a los heridos y damnificados, sino, adem�s, encarar inmediatamente la reconstrucci�n de las ciudades devastadas, reanimar la vida y el trabajo, salvar su agricultura y su industria, hoy en grave peligro. El pa�s ya ha movilizado su esp�ritu y s�lo espera la voz de partida para proceder a restaurar lo que aniquil� el destino.
Con este fin me apresuro a enviar al Parlamento un proyecto de ley que consulta algunas medidas indispensables de emergencia que permitir�n dar forma a estos prop�sitos. Estoy seguro de que el parlamento concurrir� sin dilaciones a cooperar a esta cruzada patri�tica.
Me da tal fuerza la demostraci�n de solidaridad que he sentido en torno m�o estos d�as que estoy seguro que sabr� vencer todos los obst�culos, por dif�ciles que sean, para cumplir mi deber y mi promesa de chileno y de gobernante"
.
C�lculos para la reconstrucci�n
Ya a comienzos de febrero la Subsecretar�a de Comercio pudo entregar un estudio de los gastos que tendr�an que hacerse para la reconstrucci�n de la zona devastada por el terremoto, llegando a la conclusi�n, -como dijera "La Hora" del 4 de febrero- que es necesario invertir no menos de 1.719 millones de pesos. Esta suma -seg�n expresaba el informe- tendr�a un error probable de un 20 por ciento, pues los c�lculos se hab�an efectuado de acuerdo con el censo de 1930 y desde entonces la poblaci�n hab�a tenido un aumento del 16 por ciento.
Entrevistado por Zig Zag en el ya citado ejemplar el diputado por Concepci�n, se�or Natalio Berman narraba: "En Chill�n, la hist�rica ciudad, cuna de O'Higgins, no han quedado m�s de cinco edificios en pie. El resto forma un hacinamiento de ruinas. Las calles presentan un aspecto desolado. Los que las recorren llevan impreso para siempre el sello que les dej� la tragedia. Caminan, sin saber para d�nde, como empujados por una mano invisible y por un recuerdo que persiste con caracter�sticas tr�gicas".
* Alrededor de la Plaza se ubicaba la Catedral, que fue destruida completamente por el sismo. Veinte a�os demor� en ser reconstruida en el mismo sitio y hoy representa el edificio m�s caracter�stico de la ciudad. Concebida en forma ojival representa manos que se entrecruzan por los dedos que salen de la tierra, para recordar a los 20.000 ciudadanos fallecidos en el gran terremoto del a�o 1939. Al frente hay una cruz imponente que se levanta en 36 metros sobre el terreno, s�mbolo de resurrecci�n que extendiendo sus brazos de sur a norte del pa�s expresa el agradecimiento de esta ciudad a la ayuda recibida desde todos los pa�ses del mundo.
FUENTE CONSULTADA: VI-e Virtual Educativo / Chile en el siglo XX

Atrav�s de la historia de la ciudad de Chill�n, esta ha sido golpeada por m�ltiples terremotos de gran magnitud, pero es el de 1939 �l que marc� un hito debido a que destruy� casi totalmente la ciudad.
El d�a 24 de enero de 1939 la zona sur de nuestro pa�s fue testigo de uno de los movimientos tel�ricos m�s fuertes de la historia del mundo, ya que se llev� consigo alrededor de 30.000 personas.
El movimiento comenz� con una violenta y brusca sacudida que derrumb� gran parte de los edificios de la ciudad.
El sismo fue catalogado con una intensidad de 7,8 grados en la escala de Richter y de 11 grados en la escala de mercalli.
Sin lugar a dudas el edificio m�s afectado fue la catedral de la ciudad, quedando en pie solo la nave central.
El Presidente de la �poca, don Pedro Aguirre Cerda viaj� a la zona afectada al d�a siguiente ya que los primeros informes no precisaban el epicentro y las comunicaciones con Chill�n estaban totalmente cortadas.
Adobes, ladrillos y vigas aplastaron a miles de personas, de las cuales s�lo algunas fueron rescatadas por voluntarios y marinos de los destructores Riquelme y Serrano, entre otros.
Desde Washington el presidente Franklin Delano Roosvelt cablegrafi� al Presidente Aguirre Cerda ofreciendo su ayuda.
El presidente chileno muy conmovido al regreso de su viaje manifest�: "Una de las regiones m�s ricas y pr�speras del pa�s ha sido convertida en un mont�n de ruinas y miles de hogares chilenos est�n siendo sometidos a una terrible prueba. He regresado de la zona devastada con la sensaci�n de un luto nacional; Talca, Linares, Maule, �uble, Concepci�n y Bio-Bio est�n bajo el peso de un intenso dolor".
Alrededor de la plaza se ubicaba la catedral que fue destruida totalmente por el sismo. Su reconstrucci�n demor� veinte a�os. Representa manos que se entre cruzan por los dedos que salen de la tierra para recordar a los ciudadanos fallecidos en el terremoto del a�o 1939. Al costado hay una importante cruz de 39 metros de altura, s�mbolo de Resurrecci�n que extendiendo sus brazos de norte a sur del pa�s expresa el agradecimiento de la ciudad a la ayuda recibida desde todos los pa�ses del mundo. FUENTE CONSULTADA: Web Chill�n Hist�rico-Cultural - Terremoto 1939

24 de enero de 1939 - Chill�n
El 24 de enero de 1939, cuando hac�a un mes que hab�a asumido la presidencia Pedro Aguirre Cerda, se produjo el terremotoque ha cobrado m�s v�ctimas en la historia de Chile.
La zona afectada fue casi la misma que la del terremoto de 1835; desde Cachapoal a Valdivia, con su epicentro en Chill�n. Esta ciudad y Concepci�n, por ser las m�s pobladas, sufrieron el mayor n�mero de v�ctimas, pero la destrucci�n fue completa en Talcahuano, Parral, San Carlos, Bulnes, Quell�n, Cauquenes y, en general, desde Linares al sur.
El n�mero de muertos se calcul� en m�s de treinta mil y los da�os fueron de magnitud como ninguna otra cat�strofe hab�a producido antes en Chile.
Para levantar nuevamente esa parte del territorio, Aguirre Cerda obtuvo el despacho de la ley que cre� la corporaci�n de Reconstrucci�n y Auxilio que, junto con la Corporaci�n de Fomento de la Producci�n, que se cre� conjuntamente, contribuyeron a recuperar en parte el patrimonio perdido por el pa�s.
FUENTE CONSULTADA: Prensa y Diccionario Hist�rico de Chile
de los autores Srs. Fuentes, Cortes y Castillo, publicado por Las Ultimas Noticias de Santiago

Hist�rica misi�n
"Aproximadamente a las 11.30 horas del d�a 24 de enero de 1939, hace 65 a�os, cuando apenas hac�a un mes que hab�a asumido la Presidencia de la Rep�blica don Pedro Aguirre Cerda, se produjo un espantoso terremoto arrasando principalmente a las ciudades de Concepci�n, Chill�n, Valdivia y Puerto Montt.
En esos precisos momentos el crucero chileno "Blanco Encalada", al mando del capit�n de fragata Horacio V�o Valdivieso, hac�a su entrada a Talcahuano y mientras el buque se preparaba para fondear, se sintieron fuertes movimientos y ruidos submarinos que alertaron a la dotaci�n. Las luces del puerto y centros poblados se apagaron repentinamente y se comenzaron a divisar los resplandores de incendios.
Esa misma noche, una partida de cien marinos y 10 oficiales, son los primeros en prestar ayuda en Talcahuano, mientras las unidades de la escuadra se movilizan a trav�s del litoral para acudir en socorro de los damnificados que se cuentan por miles. Posteriormente, el crucero "Blanco Encalada" enfilaba su proa rumbo al puerto de Tom�, llevando apoyo sanitario, medicamentos y ropa de abrigo.
Mientras tanto los cruceros ingleses "Exeter" y "Ajax", que se encontraban de visita en Valpara�so, al mando de los comandantes Bell y Woodhouse, respectivamente, recibieron la orden de su Majestad Brit�nica de ponerse a disposici�n del Gobierno chileno para actuar con prisa ante la eventualidad. De esta forma ambos nav�os transportando a bordo partidas de salvatajes integradas por contingentes navales y de Infanter�a de Marina, zarparon a toda velocidad rumbo a Talcahuano.
All� los brit�nicos se integraron a las patrullas con equipos m�dicos, expediciones de salvamentos y hospitales de campa�a. Mientras ambos cruceros transportaban heridos y familias damnificadas a la zona central en viajes de ida y regreso, sus tripulaciones se ejercitaban en alta mar, ante el inminente peligro del estallido de la Segunda Guerra Mundial.
La nobleza y el esp�ritu solidario de los avezados marinos del crucero chileno "Blanco Encalada" y de los ingleses "Exeter" y "Ajax", ya est�n en la historia marcados con el sello de la gratitud y el recuerdo".
FUENTE CONSULTADA: La Estrella de Valpara�so - A�o 84 - Nro. 24.461
Jueves 22 de Enero de 2004 - Aporte: Manuel Chamorro Moreno, Suboficial (r) Armada

Chill�n recuerda a 69 a�os de la tragedia
Jueves 24 de enero de 2008.- Recordando la tragedia que un d�a como hoy hace 69 a�os sacudi� la ciudad, destruyendo casi todo a su paso, se efectuar� la exhibici�n de la pel�cula documental, del realizador Mario Jara �1939: Chill�n desaparece�.
La muestra que adem�s contempla un �pantallazo� con im�genes fotogr�ficas de las consecuencias del terremoto, est� contemplada para las 22 horas, para dejar el documental para alrededor de las 22.30 horas, en la plaza de la Gobernaci�n y donde est� invitada toda la comunidad chillaneja.
La idea, seg�n su autor, es terminar a la hora en que se desat� la tragedia, es decir a las 23.32 horas.
Adem�s, como ya es tradici�n, cada 24 de enero la municipalidad efectuar� un homenaje a los ca�dos en esa tragedia en el Cementerio Municipal de Chill�n, en el monumento de la escultora Helga Yufer del sector del �Parque del Recuerdo�, donde adem�s est�n enterrados otros fallecidos ese d�a, muchos de ellos a�n sin identificaci�n.....
Terremoto de 1939: el testimonio de un sobreviviente que a�n sigue en pie
En 1939 Chill�n estaba separado en 144 manzanas, las cuales el d�a 24 se desplomaron casi por completo, levantando una nube de tierra que tard� d�as en disiparse.
De los casi cuatro mil inmuebles de la ciudad, quedaron en pie s�lo 15. Entre ellas y los m�s conocidos edificios est�n los del Banco Espa�ol, la botica de la Plaza de Armas y las viviendas de las familias Kusacovich y Etchevers.
No obstante existe otra construcci�n muy c�ntrica, y que destaca por su estilo arquitect�nico y por su buen estado, que es muy poco nombrada a la hora de hacer un recuento sobre aquel d�a y sus fat�dicas consecuencias. Se trata del edificio de la calle Constituci�n, hoy entre los n�meros 627 y 637, y que alberga aparte de la casa de la familia a que ha cobijado por m�s de 70 a�os, a un hotel y a una conocida pasteler�a.
Fabi�n Bl�squez, hoy habitante del edificio que en la �poca del terremoto pertenec�a a su padre y a su t�o, dice no tener certeza sobre la data exacta de �ste, ya que adem�s los papeles sobre estas y otras construcciones se extraviaron de la municipalidad con motivo de la cat�strofe, pero estima que fue erigido alrededor de 1935, por lo que el �39 era una construcci�n relativamente nueva, y que fue dise�ado por el decano de la escuela de arquitectura de la Universidad de Chile.
TESTIMONIO SOBRE ESE D�A
Ese d�a 24 Fabi�n Bl�squez S�nchez, due�o de la ya desaparecida tienda Almacenes Mundiales, se encontraba en una cena en el Centro Espa�ol y su sorpresa fue tama�a al percatarse de que el �nico edificio en pie que quedaba en el sector era el suyo. Ese d�a tambi�n dos amigos de �l que de vuelta de la comida, cuando los pill� el terremoto, corrieron a refugiarse en la cornisa del Gran Hotel y murieron aplastados cuando se desmoron� la construcci�n.
El edificio que estaba separado en seis casas, luego del movimiento tel�rico, alberg� seg�n el actual morador, a algunas familias que buscaban refugio, adem�s de la Jefatura de Plaza del Regimiento Chill�n, que como casi todo lo que encontr� a su paso fue arrasado.
D�as despu�s tambi�n lleg� al lugar el presidente de ese entonces, Pedro Aguirre Cerda junto a su esposa, quienes se encontraban de vacaciones en las Termas de Chill�n.
Quien tambi�n dej� un testimonio en un libro recopilatorio donde se rememora este hecho fue el padre Ram�n �ngel Jara, citando al padre franciscano, Artemio Valderrama quien escribi� �era a la saz�n presidente de Chile don Perdo Aguirre Cerda, se encontraba de vacaciones en las Termas de Chill�n junto a su se�ora esposa do�a Juanita de Aguirre Cerda, baj� a ver la desgracia y se hosped� en la casi �nica casa que qued� parada y que era del se�or due�o de Almacenes Mundiales, don Fabi�n Bl�squez S�nchez�.
UNA BUENA CONSTRUCCI�N
En el mismo edificio el arquitecto V�ctor Palavecino pudo comprobar el porqu� soport� aquella sacudida y casi sin rasgo ninguno hasta hoy. El experto explic� que se trata de una construcci�n de estilo predominantemente neocl�sico y hecha en ese tiempo con materiales usados hoy para una edificaci�n de calidad, por lo que de aqu� a 50 a�os, tiempo que dura una casa actual, tampoco exist�a riesgo de da�o, hecho que alcanza relevancia si los sumamos a los que ya tiene. Entre las caracter�sticas que la hacen de una firmeza a toda prueba, ya que adem�s soport� otros sismos posteriores, est�n su estructura de hormig�n armado, es decir, de fierro, con ladrillos de 25 cent�metros, cubiertos por cemento.
En tanto un aspecto que ayud� a su mantenci�n es la altura del techo, ya que se dan buenas condiciones de ventilaci�n del inmueble.....

PREOCUPACION EN SANTIAGO: Chill�n despert� temblando
El remez�n que se sinti� en Santiago, sembr� la alarma en los habitantes de la capital. El Presidente de la Rep�blica, don Pedro Aguirre Cerda, apenas pasaron los minutos del temblor, empez� de inmediato a hacer averiguaciones para conocer la intensidad del sismo y las proporciones del fen�meno en el resto del pa�s.
En la madrugada del mi�rcoles 25 tuvo conocimiento que la intensidad m�xima del terremoto estaba en el sur. Los informes llegaron desde Talca y la falta de noticias desde m�s al sur le hicieron tomar la decisi�n de viajar a la zona afectada. Escase� el agua, el pan, la carne y los medicamentos. Cifras del gobierno indicaron para las provincias de Linares, Maule, �uble y Concepci�n, que fueron las m�s afectadas, un total de 608.260 personas damnificadas (otros datos hablan de 1.765.000 damnificados), de ellas 250.000 quedaron a la interperie.
Pereci� la mayor�a de los habitantes de Chill�n. El teatro se vino abajo aplastando a todas las personas que asist�an a la funci�n.
Chill�n fue sin duda la ciudad m�s afectada. El sismo empez� con una sacudida violent�sima que derrib� la mayor parte de los edificios; las sacudidas posteriores acabaron la obra de destrozos. De los 3.526 inmuebles, 1.645 se derrumbaron totalmente.
Se interrumpieron los servicios de tel�fono, tel�grafo, electricidad, la estaci�n de ferrocarril qued� en el suelo, lo mismo que manzanas completas de casas. El Teatro Municipal estaba con cientos de espectadores, la mayor�a de los cuales murieron o quedaron heridos. Los servicios p�blicos comenzaron a funcionar en la plaza.
En los d�as siguientes, el olor de los cad�veres en descomposici�n penetraba por toda la ciudad. La ayuda solidaria de los sobrevivientes, ayud� a superar la precaria situaci�n, pero los oportunistas de los despojos tampoco fueron ausentes. El Presidente de la Rep�blica Pedro Aguirre Cerda visit� la ciudad y orden� la reconstrucci�n.
De 41.000 habitantes que ten�a la ciudad en esa �poca, m�s de 25.000 perecieron por el sismo.
No hubo familia que no llorara alg�n deudo.
La cruz que hoy luce la catedral de Chill�n, iniciada con empe�o a fines de 1939 y terminada 20 a�os despu�s, recuerda a los que terminaron su vida terrena con el terremoto. Sus 36 metros de altura son un s�mbolo de los casi 40 mil muertos que produjo el cataclismo en el sur de Chile, la mayor p�rdida en vidas debido a un terremoto en el pa�s.
FUENTE CONSULTADA: DIARIO La Discusi�n, Chill�n, 13 de Abril de 2008