Al entrar en el evento de presentación de XPeng en Múnich, te recibe (no es broma) un gigantesco caballo de Troya de madera. No es precisamente un mensaje sutil por parte de una marca china que anuncia el primer lanzamiento mundial de su vehículo eléctrico, justo en el patio trasero de la industria automovilística alemana.
Cuesta creer que XPeng se fundara hace apenas 12 años. Sin embargo, en 2020 ya estaba enviando vehículos eléctricos a Noruega, lo que marcó el inicio de las andanzas europeas de la empresa china. Hoy en día, además de autos, la compañía incluye robots y autos voladores en su cartera de productos comerciales.
Si echamos un vistazo a los diez principales fabricantes de vehículos eléctricos de China por volumen de ventas, no encontraremos a XPeng, pero la empresa está creciendo y se ha labrado una reputación aún mayor fuera de su país de origen. Ahora quiere expandirse a nivel mundial con su último modelo L03, el primer auto nuevo de la marca que se lanzará en 60 países de Europa, Latinoamérica, Oriente Medio y la región de Asia-Pacífico.
La L03 supone una gran apuesta para XPeng, ya que se trata de su modelo económico, con un precio de partida de 35,600 euros (unos 41,000 dólares), fijado para situarse por debajo de su competidor, el Tesla Model Y G6, y para lograr un gran volumen de ventas.
Más allá de su clase
Sí, la L03 es la apuesta de la empresa para el mercado de masas. A pesar de su competitivo precio, XPeng ha procurado que las especificaciones sean atractivas: una autonomía declarada según el ciclo WLTP de 320 millas (515 kilómetros); carga rápida, del 10 al 80% en 20 minutos; techo panorámico de cristal; asientos con función de masaje, calefacción y refrigeración; iluminación ambiental de 256 colores; cubiertas de altavoces de metal cepillado; un impresionante coeficiente de resistencia aerodinámica de 0.228 para sacar el máximo partido a la autonomía; aparcamiento inteligente; una pantalla central de 15.6 pulgadas con resolución 2.5K; un HUD de 27 pulgadas; control por voz basado en IA e incluso Google Maps integrado.
Todo esto y mucho más viene de serie, tanto si te decantas por el modelo básico como por el Long Range, el AWD o el Ultra. La frase que XPeng no deja de repetir para describir esta abundancia de prestaciones es “más allá de su clase”. Quiere que la L03 compita de tú a tú con los vehículos eléctricos del segmento superior, autos como el Volkswagen ID.4.
¿Y qué hay de las prestaciones? Pues bien, la L03 de cinco plazas y 4,650 mm de longitud puede acelerar de 0 a 100 km/h en tan solo 4.5 segundos en los modelos de gama alta, aunque esta cifra se reduce a 7.5 segundos en la versión básica Standard Range.
Calidad-precio
Mientras que los demás modelos L03 cuentan con conducción autónoma de nivel 2, el Ultra da un salto al nivel L2++ para ofrecer navegación de próxima generación de punto a punto sin necesidad de intervenir, que supuestamente llegará a Europa en 2027 (gracias a un trío de chips de IA Turing de 7 nanómetros de XPeng). Solo hará falta una actualización inalámbrica para activar este sistema que permite conducir con las manos libres, pero sin apartar la vista de la carretera.
Todo esto, al menos sobre el papel, supone una excelente relación calidad-precio. Los propietarios del L03 obtendrán mucho por su inversión en un vehículo eléctrico. En China, la L03 se llama Mona L03, ya que forma parte de la submarca económica Mona de XPeng.
En cuanto a la autonomía de nivel 4 en el futuro, aunque el Ultra L03 cuenta con la capacidad intelectual para funcionar a ese nivel, Xianming Liu, director sénior de ingeniería de XPeng, me explica que el auto carece del hardware necesario para cumplir con los seis niveles de redundancia requeridos. A este vehículo eléctrico nunca se le permitirá superar las capacidades del nivel 2++.
En materia de autonomía, XPeng se sitúa en el bando de los que “no utilizan lidar” (al igual que Tesla con su Full Self-Driving, o FSD). Liu insiste en que la mayor potencia de cálculo y los modelos cada vez más refinados, combinados con el sistema de cámaras integrado en el L03, son más que suficientes para hacer frente a cualquier competidor que apueste por una alternativa basada en lidar.
En estos momentos, cuando pregunto a los fabricantes de automóviles qué sistema es mejor, si el lidar o las cámaras, parece que la respuesta depende totalmente del sistema por el que haya apostado cada fabricante. La mayoría de los rivales chinos de XPeng (BYD, Zeekr, Nio) han optado por el lidar.
En persona, llama la atención de la L03 lo mucho que se parece al Ferrari Luce. Tampoco se aleja demasiado del Z9 GT de Denza. Su interior es sorprendentemente agradable y, de hecho, da la sensación de estar “por encima de su categoría”, con puntos de fijación para cámaras de acción y clips magnéticos para accesorios como luces de acampada.
Los tres vehículos eléctricos se sitúan en segmentos de precios radicalmente diferentes: económico, premium y de lujo. Resulta interesante, pues, que parezca haber cierta convergencia en el diseño, una convergencia que ayuda a XPeng a parecer más premium de lo que podría ser y que, posiblemente, afecta a las marcas de gama alta, que luchan por diferenciar sus ofertas en un momento en el que los vehículos eléctricos de lujo no se venden bien.
Quizá no sea de extrañar que algunos vean un parecido entre el Luce y el L03. El jefe de diseño de XPeng no es otro que JuanMa López, antiguo jefe de diseño exterior de Ferrari entre 2010 y 2018, periodo en el que ayudó a definir las líneas de unos 25 modelos, entre ellos el LaFerrari, el SF90 Stradale y el Monza SP. López no participó en el diseño del Luce en sí; esa tarea se subcontrató, algo poco habitual, a LoveFrom, la agencia fundada por Jony Ive en 2019 tras su salida de Apple.
Le planteé esta idea de la convergencia de estilos de diseño a Rafik Ferrag, director de diseño creativo de XPeng, y le pregunté por qué la estética exterior ya no parecía indicar el segmento al que pertenecía un auto. Hace veinte años, bastaba con mirar uno para saber en qué rango de precios se situaba. Ahora no.
“Sí, es cierto. En el pasado, era imposible que un automóvil de gama básica pudiera permitirse la tecnología o incluso los elementos decorativos que tiene un auto de lujo. Hoy en día, eso ya no es así”, confirma Ferrag. “Nuestro objetivo como diseñadores es alcanzar el máximo nivel. Si podemos conseguir que un auto básico tenga un aspecto tan bueno como el de un Ferrari o un Bentley, lo haremos. Y eso es lo que estamos intentando hacer aquí: alcanzar esa precisión, ese acabado y ajuste de los materiales, esa precisión en los colores y esa tecnología”.
Artículo originalmente publicado en WIRED.com. Adaptado por Mauricio Serfatty Godoy.




