Émile Benveniste
| Émile Benveniste | ||
|---|---|---|
| Información personal | ||
| Nacimiento |
27 de mayo de 1902 Alepo (Imperio otomano) | |
| Fallecimiento |
3 de octubre de 1976 (74 años) Versalles (Francia) | |
| Nacionalidad | Francesa (desde 1924) | |
| Educación | ||
| Educado en | Universidad de París | |
| Alumno de | Antoine Meillet | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Lingüista, sociolingüista y profesor universitario | |
| Área | Lingüística | |
| Empleador | ||
| Miembro de | ||
| Distinciones |
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Émile Benveniste (Alepo, Siria, 27 de mayo de 1902-París, Francia, 3 de octubre de 1976) fue un lingüista estructural y semiólogo francés nacido en el Imperio Otomano. Es conocido principalmente por su trabajo sobre las lenguas indoeuropeas y su reformulación crítica del paradigma lingüístico establecido por Ferdinand de Saussure.[1]
Biografía
[editar]Émile Benveniste nació como Ezra Benveniste en Alepo, Vilayato de Alepo, Siria otomana. Su padre, Mathatias Benveniste, nació en una destacada familia sefardí de Esmirna, y su madre, Maria Malkenson era asquenazí nacida en Vilna. Ambos padres trabajaban como inspectores escolares para la Alliance Israélite Universelle. Tenía un hermano mayor, Henri Hillel asesinado en Auschwitz en 1942, y una hermana menor, Carmelia, que falleció en 1979.[2]
Su familia lo envió a Marsella para asistir a una escuela rabínica tras obtener su bachillerato y se matriculó en la École pratique des hautes études. Uno de sus profesores, reconociendo su talento, le sugirió que fuera a la Sorbona a estudiar formas lingüísticas indoeuropeas. Allí estudió con Antoine Meillet (antiguo alumno de Saussure), y Joseph Vendryes, y se graduó en 1920. Obtuvo su titulación docente en 1922 y enseñó en el Collège Sévigné de París durante dos años. Benveniste cambió su nombre a Émile al naturalizarse ciudadano francés en 1924.
Posteriormente, pasó 18 meses en Pune, en la India británica, trabajando como tutor de los hijos de la familia Tata. Después de servir como soldado de infantería en la Guerra del Rif de 1926 a 1927 (a pesar de su oposición personal a la guerra), regresó a la École pratique des hautes études en 1927 como director de estudios, y recibió su doctorado allí en 1935, con su tesis principal sobre la formación de raíces nominales y su tesis secundaria sobre el infinitivo avéstico. Sus primeros trabajos fueron altamente especializados y, por ello, poco conocidos fuera de los círculos cerrados de la lingüística, pero fueron lo suficientemente destacados como para que lo nombraran catedrático de Gramática Comparada en el Collège de France, tras la muerte de Meillet en 1936, a la relativamente joven edad de 35 años.
Fue hecho prisionero por los alemanes invasores en 1940 y escapó en 1941, pasando la mayor parte del resto de la guerra en el exilio en Suiza. Mantuvo su puesto en el Collège de France hasta su muerte, pero dejó de impartir clases en diciembre de 1969, después de sufrir un derrame cerebral que lo dejó afásico. También ocupó varios altos cargos académicos como estudioso de los estudios iraníes y armenios. Unos meses antes de sufrir un derrame cerebral en 1969, fue elegido primer presidente de la Asociación Internacional de Estudios Semióticos, cargo que ocupó nominalmente hasta 1972.
Falleció en una residencia de ancianos en Versalles, a los 74 años. Está enterrado en Versalles, en el cementerio de Gonards.[2]
Más allá del comparatismo
[editar]Aunque trabajó en la sombra durante la mayor parte de su carrera académica, saltó a la fama con la publicación en 1966 de Problèmes de linguistique générale, traducido como Problemas de lingüística general (1971). Los dos pilares del estructuralismo parisino, Claude Lévi-Strauss y Jacques Lacan, lo reconocieron como un aliado importante en el desarrollo de sus proyectos, lo que impulsó a Benveniste a ampliar sus intereses y dejar de escribir exclusivamente para lingüistas (quienes, en cualquier caso, lo ignoraban). La obra de Benveniste lo distinguió de otros lingüistas de su generación por su disposición a incorporar ideas de la filosofía analítica en un momento en que el pensamiento francés estaba dominado por la obra de Nietzsche y Heidegger, y por su interés en la problemática del sujeto. Benveniste rompió definitivamente con la idea de que el lenguaje es un sistema de señales al argumentar que las abejas no poseen lenguaje, ya que, si bien una abeja puede informar a la colmena sobre lo que ha visto, no puede utilizar un intermediario para que lo haga en su nombre; para Benveniste, el lenguaje surge únicamente con la posibilidad del discurso referido (una noción fundamental en la teoría de la literatura de Gilles Deleuze). Del mismo modo, si el lenguaje no es un mero sistema de señales, entonces debe poseer una dimensión que trasciende los requisitos básicos de la señalización: una dimensión a menudo denominada poética. Para comprender esto, Benveniste distinguió entre el enunciado y la enunciación, o, dicho de forma más sencilla, entre lo que se dice y cómo se dice. Esto, a su vez, generó una paradoja lógica que resultaría fundamental para la reformulación del psicoanálisis por parte de Lacan: que el «yo» del enunciado no es el mismo que el «yo» de la enunciación, que, en efecto, el «yo» es siempre un «otro».
Dada la categoría de muchos de sus comentaristas —como su admirador Roland Barthes—, se le inscribe dentro de la corriente estructuralista, aunque su modo de abordar el lenguaje fuese muy personal.
Jacques Lacan en sus Écrits reconoce que es su trabajo el que asesta el golpe definitivo a la interpretación conductista del lenguaje humano, que a diferencia de la comunicación entre las abejas, no es un mero sistema de estímulo y respuesta. Julia Kristeva considera que su teoría de los pronombres, especialmente la denominada polaridad de yo y tú, es decisiva a la hora de desarrollar una teoría dinámica de la subjetividad.
En su trabajo sobre los pronombres, partiendo del fenómeno de la deixis, estudiado por Roman Jakobson, desarrolla una distinción entre énoncé (afirmación independiente del contexto) y énonciation (acto de afirmar asociado al contexto). Según Benveniste, «Yo puede identificarse solamente por el ejemplo de discurso que lo contiene» y, simétricamente, se definiría Tú como «el individuo al que se habla en el ejemplo actual del discurso que contiene la muestra lingüística tú».[3] Eventualmente, estos postulados serían reconocidos por la semiótica de corte estructuralista como Teoría de la enunciación.
El tiempo en el análisis verbal
[editar]Su concepto de tiempo, lejos de ser un dato a priori, ejemplifica bien sus ideas en una presentación. En Problemas de lingüística general T. II (siglo XXI, México, 1979, pp. 73 y ss.), Benveniste hace las siguientes distinciones:
- 1. «El tiempo físico del mundo es un continuo uniforme, infinito, lineal, segmentable a voluntad. Tiene por correlato en el hombre una duración infinitamente variable que cada individuo mide de acuerdo con sus emociones y con el ritmo de su vida interior.»
- 2. «Del tiempo físico y de su correlato psíquico, la duración interior, distinguiremos con gran cuidado el tiempo crónico, que es el tiempo de los acontecimientos, que engloba asimismo nuestra propia vida en tanto que sucesión de aconteceres... Nuestro tiempo vivido corre sin fin y sin retorno, es la experiencia común. Nunca recobramos nuestra infancia, ni el ayer tan próximo, ni el instante huido al instante. No obstante, nuestra vida tiene puntos de referencia que situamos con exactitud en una escala reconocida por todos y a los que ligamos nuestro pasado inmediato o lejano... Es una condición necesaria de la vida de las sociedades y de la vida de los individuos en sociedad. Este tiempo socializado es el del calendario... [es] fundamento de la vida de las sociedades.»
- 3. «... ¿qué hay del tiempo lingüístico? Una cosa es situar un acontecimiento en el tiempo crónico, otra cosa es situarlo en el tiempo de la lengua. Lo que tiene de singular el tiempo lingüístico es que está orgánicamente ligado al ejercicio de la palabra, que se define y se ordena como función del discurso... Este tiempo tiene su centro –un centro generador y axial a la vez– en el presente de la instancia de la palabra. Cuanta vez un locutor emplea la forma gramatical de 'presente' (o su equivalente), sitúa al acontecimiento como contemporáneo de la instancia de discurso que lo menciona... El locutor sitúa como 'presente' todo lo que implica como tal en virtud de la forma lingüística que emplea. Este presente es reinventado cuanta vez un hombre habla porque es, al pie de la letra, un momento nuevo, no vivido aún... Este presente se desplaza con el discurso..., en realidad el lenguaje no dispone sino de una sola expresión temporal, el presente, y que este, señalado por la coincidencia del acontecimiento y del discurso, es por naturaleza implícito... Por el contrario, los tiempos no presentes, ellos sí siempre explicitados en la lengua, a saber, el pasado y el porvenir, no están en el mismo nivel del tiempo que el presente... La lengua debe por necesidad ordenar el tiempo a partir de un eje, y este es siempre y solamente la instancia de discurso.»
El tiempo lingüístico, entonces, se instaura en cada acto de palabra, cada situación nueva de discurso, cada vez que un locutor habla. Los demás tiempos son los que recubren la experiencia. [4]
Obra
[editar]- Problemas de lingüística general, t. I (1966). Tr.: México, Siglo XXI, 1974.
- Problemas de lingüística general, t. II (1974). Tr.: México, Siglo XXI, 1979.
- Vocabulario de las instituciones indoeuropeas (1969). Tr.: Madrid, Taurus, 1983.
- Hittite et indo-européen: études comparatives
Bibliografía
[editar]- Dessons, Gérard: Émile Benveniste: L'invention du discours, In Press, 2006.
Referencias
[editar]- ↑ «Émile Benveniste (1902—1976)». Oxford University Press. Consultado el 02/10/2026.
- 1 2 Émile Benveniste. Jean-Claude Coquet and Irène Fenoglio, ed. «Last Lectures: Collège de France 1968 and 1969». Edinburgh University Press. Consultado el 02/10/2026.
- ↑ Watkins, Calvert (1984). «L'Apport d'Emile Benveniste à la grammaire comparée». E. Benveniste aujourd'hui. Actes du Colloque International du C.N.R.S. Université François Rabelais Tours, 28 - 30 septiembre 1983 2. Peeters Publishers. pp. 3-11.
- ↑ Benveniste, Emile (1939). «Nature du signe linguistique». Acta linguistica 1: 23-29.
Enlaces externos
[editar]- Benveniste, Émile: Indo-european Language and Society (El lenguaje indoeuropeo y la sociedad), University of Miami Press, 1973.
- Texto Archivado el 3 de agosto de 2019 en Wayback Machine., en inglés, en el sitio del Centro de Estudios Helénicos (CHS o Center for Hellenic Studies), institución afiliada a la Universidad de Harvard
- Para las citas: http://nrs.harvard.edu/urn-3:hul.ebook:CHS_Benveniste.Indo-European_Language_and_Society.1973.
- Hombres
- Nacidos en 1902
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