Una investigación de la UMU explica por qué las rogativas para pedir lluvia podían ser percibidas como eficaces
Durante siglos, ante la desesperación de las sequías, las comunidades han recurrido a lo divino para rogar que llueva. Ahora, una investigación internacional realizada por Salvador Gil-Guirado, profesor de Geografía de la Universidad de Murcia (UMU), junto con investigadores del Departamento de Economía de la Universidad de Yale, analiza por qué estas prácticas han podido mantenerse a lo largo de generaciones.