Rania de Jordania inauguró ayer por la tarde la IV edición de la Amman Desing Week, una experiencia inmersiva en el diseño y la cultura del país fundada por la propia reina en 2016. Esta plataforma tiene como objetivo crear conexiones entre diseñadores de Jordania y el resto del mundo y qué mejor embajadora que una de las mujeres cuyo estilo más interés despierta en el planeta. Rania ayer dejó patente una vez más que no teme a vestir cualquier silueta que pueda encajar en su armario. Acompañada de su hija, la princesa Iman, al contrario de lo que suele suceder, era ella la más moderna y atrevida de las dos.
Incorporó varias prendas a su armario componiendo un conjunto futurista de los que solo ella es capaz de defender Llevó una torera de piel de Alaïa y unos pantalones culotte de Vivienne Westwood que combinó con unos zapatos nuevos de Prada y uno de sus muchos bolsos de Bottega Veneta, en este caso el clásico Kalimero en color negro. La mezcla de siluetas, de largos y cortos y accesorios clásicos demuestran una vez más el dominio de Rania de Jordania sobre la moda.
Su hija, sin embargo, optó por la clásica fórmula del traje sastre de pantalón y chaqueta. Estrenó un conjunto de Herskind, de patrón holgado y lo combinó con unos botines en color marfil a juego con su top.
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La princesa parecía querer dejar todo el protagonismo a la nueva adquisición de su joyero: el collar Serpenti Viper de Bvlgari. Se trata de una de las piezas más emblemáticas de la joyería romana, un diseño articulado con forma de serpiente, confeccionado en oro rosa y diamantes cuyo precio supera los 27.000 euros. Puede haber sido quizá un regalo por el reciente nacimiento de sus gemelas, o por su cumpleaños celebrado hace tres días. Su madre la felicitó vía Instagram con una imagen de las dos y la dedicatoria: “Feliz cumpleaños, mi querida Iman. Mamá de tres niñas preciosas, pero para mí siempre serás mi niña”. Las dos gemelas nacieron el pasado 14 de agosto y una de ellas lleva el nombre de su orgullosa abuela. Sea como fuere, el lujo parece ser el nexo común más identificable entre los estilos de la reina Rania y su hija.

