En el universo de la informática compacta, el término “mini PC” suele asociarse a soluciones prácticas, sí, pero siempre con algún tipo de compromiso: potencia limitada, refrigeración mediocre o carencias en conectividad. Pero de vez en cuando aparece un producto que rompe por completo con esas limitaciones. El GEEKOM IT15 es precisamente eso: un dispositivo que redefine lo que un mini PC puede llegar a ser, a un nivel que me ha dejado completamente impresionado tras varios días de pruebas intensivas.
Para empezar, hablemos del diseño. El IT15 es, simplemente, una obra de arte de ingeniería. Con sus medidas de apenas 135,5 x 115,5 x 34,5 mm, ocupa un volumen ridículo de 0,46 litros. Para ponerlo en contexto: es más pequeño que una caja de zumo grande o que dos smartphones apilados. Esto significa que cabe literalmente en cualquier sitio: detrás de un monitor gracias a un soporte VESA, en la mochila, en un cajón de la mesa… o incluso en el maletín junto a un portátil para trabajar en remoto.
Lo sorprendente es que, a pesar de este tamaño, su chasis está fabricado totalmente en metal, con piezas exteriores en plástico ABS+PC de alta resistencia. No se dobla, no cruje y transmite una sensación de solidez brutal al tacto. A diferencia de muchos mini PCs de plástico endeble, el IT15 da la impresión de poder sobrevivir a cualquier imprevisto. Y no es solo una sensación: GEEKOM lo ha sometido a torturas impensables en sus vídeos promocionales — arrastrado por una bici, golpeado con martillos, atropellado por un coche de 1,8 toneladas, metido en una lavadora (sin agua), expuesto a frío extremo… ¡y sigue funcionando como si nada! Esto lo convierte en el mini PC perfecto para profesionales que viajan mucho, trabajan en entornos duros o simplemente quieren un dispositivo que no se rompa a la primera caída.
El verdadero protagonista en el interior del IT15 es la familia Intel Core Ultra 200H, que representa lo más avanzado de Intel en 2025. Se puede escoger entre:
Intel Core Ultra 5 225H: 14 núcleos y 14 hilos, hasta 4,9 GHz.
Intel Core Ultra 9 285H: nada menos que 16 núcleos y 22 hilos, alcanzando los 5,4 GHz.
En mis pruebas, he utilizado el modelo con el Ultra 9 285H, y puedo decir sin miedo a exagerar que estamos ante un monstruo absoluto. Desde el momento en que lo enciendes, se percibe una fluidez que recuerda más a un sobremesa de gama alta que a un mini PC. Todo es instantáneo: abrir aplicaciones, cargar proyectos, navegar con docenas de pestañas… y, sobre todo, ejecutar software profesional que normalmente pondría en apuros a muchos portátiles.
Intel ha hecho algo muy interesante en esta generación: ha eliminado el Hyper-Threading en algunos modelos para mejorar la potencia por núcleo. Y se nota. En tareas que dependen mucho de rendimiento mononúcleo, como Lightroom, Photoshop o incluso ciertos juegos, el IT15 brilla con luz propia. Además, estos procesadores están diseñados con eficiencia energética en mente, algo crucial para un equipo compacto que debe controlar bien las temperaturas.
Benchmark Comparativo - Cinebench R23
| Procesador | Núcleos/Hilos | Mono-núcleo (pts) | Multi-núcleo (pts) |
| Intel Core Ultra 9 285H | 16C / 22T | 2020 | 22.500 |
| Intel Core i9-13900H | 14C / 20T | 1890 | 19.500 |
| AMD Ryzen 9 7940HS | 8C / 16T | 1820 | 16.800 |
| Apple M3 Pro (10-core CPU) | 10C / 12T | 1900 | 18.000 |
| Intel Core i7-13700H | 14C / 20T | 1760 | 17.200 |
- Mono-núcleo (pts): rendimiento de un solo núcleo. Clave para tareas como Photoshop, navegación web o gaming ligero.
- Multi-núcleo (pts): rendimiento total usando todos los núcleos. Importante en edición de vídeo, renderizado 3D, multitarea pesada, etc.
- El Core Ultra 9 285H alcanza una puntuación estimada en mononúcleo de 2020 puntos, superando a rivales como el i9-13900H o el M3 Pro. Esto refleja la mejora que supone el proceso de 3nm y la eliminación de Hyper-Threading para potenciar núcleos físicos reales.
- En multinúcleo, sus 22.500 puntos lo colocan por delante del i9-13900H y bastante por encima del Ryzen 9 7940HS. Esto lo convierte en una opción excelente para tareas intensivas como renderizado, edición de vídeo o compilaciones grandes de código.
- El Apple M3 Pro es competitivo en mononúcleo, pero en multinúcleo se queda algo atrás frente al nuevo Ultra 9, especialmente en cargas sostenidas fuera del ecosistema macOS.
- Frente a la generación anterior, el salto en rendimiento multinúcleo ronda el 15-20%, lo que en cargas reales se traduce en recortes significativos en tiempos de exportación o renderizado.
El GEEKOM IT15, con el Ultra 9 285H, lidera claramente en potencia multinúcleo y logra uno de los mejores resultados en mononúcleo del mercado actual de CPUs para mini PCs. Esto lo convierte en una máquina perfectamente capaz de rivalizar con workstations portátiles y sobremesas compactos, sin renunciar al tamaño diminuto que lo caracteriza.
Quise llevarlo al límite y lo probé en situaciones reales:
Edición de fotografía (Lightroom + Photoshop):
Abrí una sesión de fotos RAW de más de 1.200 imágenes de 45 MP cada una. Importé, edité y exporté todo el lote a JPG en tiempo récord. Las previsualizaciones eran inmediatas y los filtros se aplicaban sin retrasos. Nunca he visto un mini PC manejar Lightroom con tal soltura.
Edición de vídeo (Premiere Pro):
Probé un proyecto en 4K con varias pistas, efectos, color grading y títulos animados. La línea de tiempo se movía fluida incluso reproduciendo a tiempo real. El render final se completó un 20-25% más rápido que en mi anterior workstation con un Core i7-12700H. El ventilador del IT15 se oía, sí, pero nada molesto, y las temperaturas nunca superaron los 80ºC.
Renderizado 3D (Blender):
Rendericé una animación de 300 frames en Cycles. El IT15 completó la tarea en tiempos muy cercanos a los de un portátil gaming con gráfica dedicada media. Es alucinante para un dispositivo tan pequeño.
Juegos ligeros y eSports:
Aunque no es un mini PC gaming puro, el Intel Arc 130T me permitió jugar a títulos como Fortnite, Rocket League o Valorant en Full HD con calidades medias-altas, y tasas de entre 50 y 90 fps. No es para triple A ultra, pero para juegos casuales o eSports, va sobrado. Y si quieres más potencia, los dos puertos USB4 permiten conectar una GPU externa.
El IT15 admite hasta 64 GB de RAM DDR5 a 5.600 MT/s, algo que hace pocos años parecía exclusivo de estaciones de trabajo. Yo lo probé con 32 GB y no logré hacerlo flaquear, ni siquiera con Photoshop, Chrome con 50 pestañas, Premiere y After Effects abiertos a la vez.
En almacenamiento, GEEKOM ha sido generoso:
- 1 x slot M.2 2280 PCIe 4.0 x4, donde puedes poner SSDs de hasta 2 TB (¡y velocidades de 7.000 MB/s!).
- 1 x slot M.2 2242 SATA, ideal para almacenamiento secundario económico.
- Espacio para un disco SSD/HDD de 2,5”, perfecto para backups o almacenamiento masivo barato.
Esto es flexibilidad absoluta. Puedes montar un disco NVMe rapidísimo para sistema y apps, y usar el resto para datos o proyectos grandes.
Uno de mis mayores miedos con los mini PCs potentes es el calor. Pero aquí, GEEKOM ha hecho un trabajo fantástico. El IT15 incluye el sistema IceBlast 2.0, compuesto por:
- Disipador grande de aluminio
- Dos heatpipes
- Ventiladores silenciosos de alta eficiencia
- Pasta térmica premium
Durante todas mis pruebas, las temperaturas se mantuvieron en torno a 70-80ºC en cargas máximas. Y lo más increíble: el IT15 no hace más ruido que un susurro en tareas ligeras. Solo cuando se le exige mucho se escucha el ventilador, pero nada que moleste en un despacho u oficina.
La lista de puertos del GEEKOM IT15 es digna de una torre de sobremesa:
- 2 x USB4 Type-C (uno con Power Delivery)
- 3 x USB 3.2 Gen 2
- 1 x USB 2.0
- 2 x HDMI 2.0
- 1 x Ethernet Intel 2.5 GbE
- Lector de tarjetas SD 4.0
- Jack de audio combo 3,5 mm
Yo lo utilicé conectado a mi monitor Dell UltraSharp U2720Q 4K y la experiencia fue de lujo. Colores vibrantes, sin saltos ni tearing, y la posibilidad de usar el DisplayPort sobre USB-C me permitió liberar los HDMI para otras pantallas. Para quien necesite multitarea extrema, el IT15 puede manejar hasta 4 pantallas 4K simultáneamente. Imagínate tener Lightroom, Premiere, Chrome y un chat de Slack en cuatro monitores distintos… pura productividad.
A nivel inalámbrico, Wi-Fi 7 y Bluetooth 5.4 garantizan conexiones rápidas y estables. Descargué un archivo de 10 GB en minutos y pude conectar auriculares inalámbricos sin microcortes, incluso en entornos saturados.
Otra decisión inteligente de GEEKOM es incluir Windows 11 Pro preinstalado. No es la Home recortada: hablamos de la versión profesional, con acceso a funciones como Hyper-V, cifrado BitLocker o la posibilidad de unir el dispositivo a dominios corporativos. Para profesionales o empresas, esto es crucial.
Si eres más techie, el IT15 también admite Manjaro, Ubuntu o Android x86. Probé Ubuntu y todo el hardware se detectó perfectamente, incluyendo los gráficos Arc.
Lo más fascinante del GEEKOM IT15 es su asombrosa capacidad para adaptarse a casi cualquier escenario, convirtiéndose en una herramienta versátil que encaja tanto en la vida profesional como en la personal. En casa, es perfecto para quienes disponen de poco espacio pero no quieren renunciar a un ordenador serio. Su tamaño diminuto le permite esconderse fácilmente en una estantería, colocarse discretamente detrás del monitor o incluso quedarse debajo de la mesa, sin cables a la vista ni ruido molesto que rompa la armonía del entorno doméstico.
En el entorno de oficina, el IT15 brilla como la pieza clave para escritorios minimalistas o salas de reuniones modernas donde se necesita potencia y la posibilidad de gestionar múltiples pantallas. Su discreción visual y su enorme capacidad de procesamiento lo convierten en el aliado ideal para mantener los espacios despejados, pero sin sacrificar ni un ápice de rendimiento.
Para los creativos, es sencillamente un pequeño gigante. Es capaz de lidiar sin pestañear con software profesional y procesos pesados, desde la edición de vídeo en 4K hasta la manipulación de imágenes de gran tamaño o el diseño en 3D. La fluidez y rapidez con que maneja estas tareas lo colocan a la altura de equipos mucho más grandes y costosos.
Además, su portabilidad lo convierte en el compañero perfecto para viajes o para llevarlo a una segunda residencia. Cabe sin problemas en una mochila, listo para acompañarte allá donde lo necesites. Resulta fácil imaginarse montando tu estación de trabajo en un apartamento de la playa, en un Airbnb en otra ciudad o incluso utilizándolo para trabajar durante una escapada improvisada. Esa libertad de llevarte tu propio entorno de trabajo, sin depender de ordenadores prestados o limitados, es un lujo incalculable.
Y aunque no es un mini PC puramente gamer, el IT15 se defiende con sorprendente soltura en juegos casuales y títulos de eSports. Siempre existe la opción de transformarlo en un PC gaming serio conectando una eGPU a través de sus puertos USB4. Todo ello en un formato diminuto que redefine los límites de lo que esperamos de un equipo tan pequeño.
He probado muchos mini PCs, pero el GEEKOM IT15 es de lo más impresionante que ha pasado por mi escritorio. Es potente, sólido como una roca, increíblemente pequeño y con una conectividad que deja en ridículo a muchos portátiles. Incluso después de verlo sufrir torturas físicas en vídeos, me convence de que es un producto diseñado para durar muchos años.
Su precio, en torno a 999 dólares, no es bajo. Pero teniendo en cuenta que incluye un procesador de última generación, RAM DDR5, opciones de almacenamiento profesional, Wi-Fi 7, Windows 11 Pro y una durabilidad extrema, me parece una inversión excelente para profesionales, creadores de contenido o entusiastas que necesiten potencia en el mínimo espacio.
El GEEKOM IT15 no es solo un mini PC. Es, posiblemente, el nuevo estándar de lo que debería ser la informática compacta en 2025.





