La hasta ahora presidenta de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), María José Rallo del Olmo, ha sido destituida por el Gobierno, tras solicitar ella misma el cese por motivos personales. El movimiento, que se enmarca en una reestructuración de la agencia, llega poco después de que la plantilla de Aemet denunciase falta de personal y convocase una huelga -finalmente no llegó a tener lugar- antes de Semana Santa. Los trabajadores y sindicatos llevaban tiempo pidiendo mejoras en sus condiciones y una ampliación de plantilla, pero lamentaban que la posición de Rallo impedía el diálogo. Hugo Morán, secretario de Estado de Medio Ambiente, asume la presidencia.
Según se puede leer en el Boletín Oficial del Estado, el Real Decreto 307/2026, de 8 de abril dispone el cese de Rallo "a propuesta de la Vicepresidenta Tercera del Gobierno y Ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico", Sara Aagesen, "agradeciéndole los servicios prestados" y "previa deliberación del Consejo de Ministros el pasado martes 7 de abril.
En un comunicado, el Miteco explica que el nuevo estatuto modifica el organigrama de la agencia, "que introduce una separación entre las funciones de gobierno y las funciones ejecutivas, en línea con el modelo previsto en la citada ley". Por lo tanto, la presidencia "pasa a ser ejercida por la persona titular de la Secretaría de Estado de Medio Ambiente, configurándose como órgano de gobierno", mientras que la dirección de la agencia "asume las funciones ejecutivas". Esta nueva estructura, inciden, "refuerza la gobernanza de la agencia y reorganiza su funcionamiento interno".
En un comunicado enviado a los trabajadores de Aemet al que ha tenido acceso EL MUNDO, Rallo se despide de la plantilla y celebra la publicación en el BOE del nuevo Estatuto de Aemet. Además, explica que el cese ha sido "a petición propia por motivos personales" y que volverá a su puesto de funcionaria. "Ha sido un honor ejercer esta responsabilidad durante estos dos años. Lo he hecho con la mejor intención y con el compromiso sincero de contribuir al fortalecimiento y la mejora de Aemet", incide en su carta, en la que también celebra algunos de sus hitos, como la elaboración del nuevo Plan Estratégico de la agencia, "la implantación de una nueva imagen corporativa más moderna" o "mejoras más cercanas al día a día, como el refuerzo de la comunicación interna, una nueva intranet o la recuperación de la formación en idiomas".
Rallo, ingeniera de caminos y licenciada en Economía, llegó a la Aemet a finales de diciembre de 2023. Anteriormente había sido secretaria general de Transportes y Movilidad en el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, cargo al que llegó en junio de 2018, bajo el mandato de José Luis Ábalos.
Desde Csif se han despedido de Rallo en una carta en la que recuerdan que su salida supone "el cierre de una etapa marcada por una intensidad fuera de lo común". También afirman que las mejoras "no son solo logros de gestión, sino el reconocimiento necesario al esfuerzo extraordinario de los trabajadores y trabajadoras de AEMET, que durante mucho tiempo han sostenido la Agencia sin que su compromiso fuera suficientemente valorado".
En cualquier caso, el sindicato hace "un reconocimiento explícito" al papel de la entonces presidenta en el acuerdo del pasado 27 de marzo. "Es de justicia reconocer que has logrado culminar procesos y alcanzar consensos que ninguno de tus predecesores consiguió o supo concretar, desbloqueando situaciones que llevaban años estancadas", inciden, y lograrlo "en un contexto tan complejo" dice "mucho" del "compromiso con la viabilidad de esta casa" de Rallo. "A pesar de las profundas diferencias que mantuvimos y que nos llevaron a movilizaciones y a una convocatoria de huelga, tuviste la determinación de sentarte a buscar una salida negociada. En el ámbito de las relaciones laborales, sabemos bien que no todos los máximos responsables tienen la capacidad o la voluntad de alcanzar hitos de esta envergadura cuando la tensión es máxima. Lograr ese punto de encuentro fue fundamental para la paz social y el futuro de la Agencia".
A finales de enero de este año, la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (Csif), ya denunciaba que la plantilla de Aemet estaba formada por unos 1.000 trabajadores, cuando había rozado los 1.500 años antes. Asimismo, manifestaban que las condiciones, especialmente para aquellos con horario especial, les obligaban a estar siempre disponibles. En este momento, en conversación con EL MUNDO, empleados y miembros del sindicato en Aemet detallaban que "lo único" que había hecho Rallo desde su nombramiento había sido "cambiar el logo". "No mira hacia dentro, hacia los trabajadores", explicaba entonces Carlos Domínguez, responsable de Csif en Aemet y observador meteorológico.
En este sentido, se quejaban de que en las negociaciones con Aemet, el comportamiento de la dirección era similar al de "una administración trumpista", pues ignoraban sus peticiones y tomaban decisiones sin contar con la opinión del personal, si bien afirmaban que los problemas laborales venían ya de lejos y no eran únicamente atribuibles a Rallo.
A finales de marzo de este año, apenas unos días antes del primer paro de 24 horas convocado para el 29 de ese mes, los sindicatos alcanzaron un acuerdo con la Agencia Estatal de Meteorología para reforzar la plantilla y mejorar las retribuciones, por lo que desconvocaron la huelga. El acuerdo, ratificado poco después, contempla la incorporación de más de 500 personas a la Aemet a lo largo de 2026, 2027 y 2028, incluido una oferta de empleo extraordinaria para el presente año.

