Crítica de 'La bola negra': a la desbordante reivindicación de Lorca de los Javis le cuesta respirar
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Amores enterrados que salen al aire y se asfixian de lirismo
Entre La llamada (2017) y La bola negra, Javier Calvo y Javier Ambrossi han firmado tres series de autoría inquebrantable (Paquita Salas, Veneno, La Mesías) donde la abundancia de ideas narrativas siempre se resuelve de manera viviente y ligera. Justo lo que más se echa en falta en su segundo largo, desbordado por una ambición que no encuentra vías de salida para respirar.
En un momento de la película, cuya principal inspiración es la novela homónima e incompleta de Federico García Lorca, el poeta granadino aparece como personaje y afirma que “España tiene muchas historias de amor enterradas en los campos”. Si La bola negra quiere hacer justicia a la memoria de esos romances proscritos, sexualidades reprimidas y deseos ahogados, viéndola se siente cómo la tierra que remueve ya ha sido muy trabajada, y además su arado de imágenes aseadas y publicitarias no está lo bastante afilado para profundizar ni convulsionar.
Tres relatos conviven, confluyen y se interrelacionan, a veces de manera fluida y, la mayoría, con esfuerzos para hallar el corte de plano. Está la historia lorquiana del rechazo del Casino de Granada de un joven (Milo Quifes) por ser homosexual; también una adaptación de la obra teatral La piedra oscura, de Alberto Conejero, dedicada al encuentro en la Guerra Civil entre Rafael Rodríguez Rapún (Miguel Bernardeau), prisionero republicano que fue pareja de Lorca, con un soldado de sexualidad reprimida (Guitarricadelafuente), del bando franquista; y, por último, en la actualidad, el descubrimiento de las páginas perdidas del poeta por un dramaturgo (Carlos González) que investiga el pasado de su abuelo a pesar de las reticencias de su madre (inmensa Lola Dueñas, haciendo suyo un papel pasadísimo de rosca que vale la película).
En medio hay secuencias arrebatadas como un número musical flamenco donde brota la energía que era velocidad de crucero en La Mesías o una sección regalada a Penélope Cruz, con todo lo que sueña el resto de caudaloso metraje mientras se asfixia con clichés como la épica del roce físico prohibido de dos corazones que se anhelan o el homoerotismo de la vida castrense con soldados sin camiseta corriendo por la arena; no hace falta ni comparar con la tactilidad de Beau travail (1999), este mismo año la belga Coward (2026) usa la misma iconografía demostrando su recurrencia.
La historia central es la que más sufre esa planicie académica a lo Amenábar. En la tercera, las citas directas a Almodóvar y Medem engarzaran a los Javis en una genealogía de cineastas cualificados para universalizar los mayores particularismos de la cultura española donde está su mejor registro. No son directores conformistas ni plegados a las normas, pero la heterodoxia también tiene unos campos más arados que otros. Aquí cultivan un suelo ya recalificado para uso turístico.
Título
La bola negra
- Director
Javier Ambrossi, Javier Calvo
- Género
Drama
- País
España
- Sinopsis
- Guión
Javier Ambrossi, Javier Calvo
- Duración
155 min.
- Distribuidora
Elastica
- Reparto
Guitarricadelafuente, Miguel Bernardeau, Carlos González, Penélope Cruz, Lola Dueñas
- Estreno
25/09/2026

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