La elección presidencial de Chile de 1952 se llevó a cabo el 4 de septiembre de 1952 y dio como vencedor por mayoría relativa a Carlos Ibáñez del Campo, con el 46,79% de los votos. Esta fue la primera elección chilena de presidente en la cual se incorporó el sufragio femenino. A raíz de esto, el padrón electoral se duplicó con respecto a la elección anterior.
Pedro Enrique Alfonso era el candidato del Partido Radical, apoyado también por el espectro socialcristiano de la política. Esperaban sus partidarios que fuera el cuarto gobierno radical seguido, desde que Pedro Aguirre Cerda entró a la Moneda.
Los partidos gobiernistas realizaron una convención del 11 al 13 de enero de 1952 para escoger al candidato,[4] sin llegar a acuerdo.[5][2] Finalmente, el 3 de mayo, día en que la Falange Nacional le entregó formalmente su apoyo,[6] se decidió que el candidato del oficialismo sería Pedro Enrique Alfonso.[2]
Candidato del Partido Socialista, el senador Salvador Allende se presentaba por primera vez a la presidencia de la república. Si bien estaría apoyado por el proscrito comunismo, muchos de los votos socialistas se desviarían a Ibáñez.
La primera ronda de votaciones era libre, con lo cual los convencionales podían entregar su preferencia a quien quisieran, siendo el resultado el siguiente:[8]
Inicialmente la campaña se tendió a pensar como una confrontación entre Alfonso y Matte, representantes de dos de los sectores más fuertes de la política chilena, el radicalismo y la derecha. Salvador Allende tenía en su contra la proscripción del Partido Comunista y el arrastre de votos populares de Ibáñez.[citarequerida]
Carlos Ibáñez fijó su campaña en contra de la política tradicional y logró atraer a la gente con ese discurso; con el lema “Ibáñez al poder y la escoba a barrer” se le mostraba como un hombre que llevó a Chile a una época de oro durante su anterior presidencia, y que barrería con toda la corrupción de los partidos políticos tradicionales. Este discurso tuvo un gran éxito debido al agotamiento de los gobiernos radicales, los cuales habían propiciado un estatismo desmedido y una gran corrupción.[citarequerida]
El triunfo de Ibáñez fue aplastante. Sirvió a aquello la crisis estructural por la que estaba pasando el país y el desprestigio total en que había caído la política tradicional por su corrupción e ineficiencia.[citarequerida] Cabe destacar que esta fue la primera elección presidencial en que las mujeres tuvieron derecho a voto.
Al no tener ninguno de los candidatos la mayoría absoluta, de acuerdo a la Constitución de 1925, le correspondía al Congreso Pleno elegir entre aquellos dos candidatos que habían obtenido las más altas mayorías relativas. Este eligió a Ibáñez, quien había obtenido la más alta mayoría.
La votación del Congreso Pleno (diputados y senadores), realizada el 24 de octubre de 1952, fue la siguiente:[9]
Gomien Díaz, Eduardo (1997). Análisis de cifras de elecciones presidenciales en Chile desde 1920 al año 1993. Concepción: revista de Derecho N°201, Universidad de Concepción.
Urzúa Valenzuela, Germán (1992). Historia política de Chile y su evolución electoral desde 1810 a 1992. Santiago: Editorial Jurídica de Chile. pp.552-555.