Del Falla a TikTok: la chirigota que se convirtió en canción del verano
Un vídeo improvisado de tres amigas ha devuelto a la vida el tema ‘Y si voy a morir’, que ahora suena en bodas, fiestas de pueblo y ‘stories’ de medio mundo

Es el puente de agosto y toda España está de verbena. Los pueblos llenos, las oficinas vacías. Una sucesión de vírgenes locales desfila por las calles del país y la música popular inunda las plazas. La gente celebra con amigos una vida que parece un poco más lenta, más luminosa, más feliz. En Tabernas (Almería) Esther Gispert, Ana Corral y Lucía González, de 22 años, alargan la fiesta con unas copas y una guitarra hasta las dos de la madrugada. Cantan Y si voy a morir, tema con el que compitió La Chirigota del Bizcocho en los Carnavales de Cádiz de 2024. Lo graban. Lo suben a TikTok. No sospechan entonces que están a punto de hacerse virales. Su vídeo ha superado en pocas semanas los ocho millones de visualizaciones. “Es muy bonito ver cómo, a raíz de un vídeo improvisado con tus amigas, la gente conecta, se emociona y crea plantillas utilizando nuestro audio para acompañar sus propios recuerdos”, explica Corral en un intercambio de mensajes.
@esthergispertt el abuelo de lucia se asomó al balcón porque es nuestro fan número 1 #fyp #chirigota #parati #viral #singing @La Chirigota del Bizcocho
♬ sonido original - estheruki
Porque su viralidad no se mide tanto en el número de reproducciones, sino en la forma en que miles de personas se han apropiado de la canción, banda sonora extraoficial de los stories veraniegos. Es interesante ver cómo las canciones ya no se visten visualmente con videoclips, que han perdido cierta vigencia. Ya no es la MTV, sino Instagram y TikTok, quienes definen el canon musical. Y en este ecosistema es la gente la que ensambla sobre los acordes sus propios vídeos, la que hace las canciones suyas, resignificándolas y creando un relato que muta y se adapta y nos interpela. El que se ha erigido sobre esta canción no se basa en vídeos aspiracionales y posados, sino en situaciones costumbristas, los veranos en el pueblo y las bodas de amigos. Retales de una vida con los que cualquiera se puede sentir identificado.
@yosoypalmetta Quanto è bello il testo di questa canzone? 🥹 >> Para los españoles que se quejan, ¡cálmense! Solo traduje una canción, no es apropiación cultural. Es una letra bonita… como lo son las de Laura Pausini… Tradujeron un álbum entero, no se ofendan es una canción bonita 🤦♀️ 😅😚
♬ sonido original - estheruki
Estas tres amigas cantan sin más finalidad que pasárselo bien, pero esta fama repentina les ha hecho pensar en formar un grupo. Se llama 3demigas. El referente más evidente son los Caño, la familia que ha conocido las mieles de la viralidad este verano en un vídeo que ha visto media España. También ellas. “¡Es imposible no haberlo visto!”, dice Gispert, que reconoce un paralelismo claro: “Cómo las redes sociales son un espacio perfecto para la difusión del arte”.
Pero también hay diferencias. Mientras que en el vídeo de los Caño las bromas sobre la estética (decididamente pija) de la familia fueron parte de su éxito, aquí es la letra de la canción, a la que hacen referencia muchos comentarios, la que ha enganchado.
@lachirigotadelbizcoch0 Y si voy a morir... #LaÚltimaYNosVamos #LaChirigotaDelBizcocho #coac2024
♬ sonido original - La Chirigota del Bizcocho
Antonio Álvarez, el Bizcocho, es su autor. En conversación telefónica reconoce que cuando la cantó en el Gran Teatro Falla por primera vez, algo hizo clic. “Supe que iba a calar, porque a mí mismo me transmitía cosas. Al día siguiente en mi casa estaba esperando a ver quién era el primero en decirme algo de la letra”, explica. Llegó un primero, un segundo y un vigésimo. A los pocos días, la gente en Cádiz la iba cantando por la calle. “El carnaval va de eso: las letras el pueblo las hace suyas y una vez que pasa, ya no saben ni de dónde vienen, simplemente disfrutan cantándola”. Es un poco lo que sigue pasando, dos años después, en las redes sociales.
Álvarez vive esta situación con alegría y un puntito de orgullo. Fue uno de los primeros en comentar el vídeo de 3demigas, felicitándolas por su versión. En el grupo de WhatsApp que tiene con sus compañeros de chirigota, se envían muchos de los vídeos que inundan las redes estas semanas. Vídeos de personas de todas partes del mundo que se han visto reflejadas en su canción, que han decidido cantarla con amigos o vestirla de recuerdos. Hacerla suya, convirtiendo una chirigota en un himno compartido.



































































