Un diámetro un poco más pequeño para un reloj inmenso: las nuevas vidas del clásico Speedmaster
Omega enriquece su colección Speedmaster 38 mm con siete nuevos modelos que demuestran la vigencia de este clásico... astral

A veces solo hace falta un pequeño toque de magia para mejorar un icono. El Omega Speedmaster, primer reloj que pisó la Luna en 1969, es un diseño prácticamente perfecto que a lo largo de los años ha dado lugar a una de las colecciones de relojes más emblemáticas del mundo. Pero su principal novedad para este otoño propone un regreso a la esencia. Los siete modelos que la relojera suiza saca a la venta son una ampliación de su colección Speedmaster 38 mm, algo que confirma que reducir el tamaño de los diámetros es una tendencia al alza.
Frente a los 42 milímetros habituales hoy en día, la caja de 38 es más versátil y compacta, y permite simplificar el diseño acercándose, paradójicamente, al modelo original: hay que recordar que en los años sesenta los relojes eran más pequeños que hoy. Más novedades: las subesferas vuelven a ser redondas —en otros modelos son ovaladas— y, además, el bisel con escala taquimétrica se hace más contundente. No hay que olvidar que el Speedmaster siempre fue un reloj eminentemente práctico, fácil de usar, fiable, intuitivo y legible con claridad.

cEl modelo que aparece entre estos párrafos juega con los detalles: la caja de acero noble con bisel pulido en oro Moonshine, el aro de bisel en aluminio verde y la escala taquimétrica en oro amarillo contrastan impecablemente con una esfera plateada opalina, con agujas doradas e índices de estilo bastón realzados con Super-Luminova blanca. Entre las otras versiones hay tres de acero con acero con esfera blanca, plateada y negra —la más cercana al Moonwatch original—, otra opción bicolor —con esfera marfil y subesferas marrones— y dos modelos con diamantes en el bisel que ilustran por qué los diámetros moderados siempre han sido un soporte perfecto para los materiales importantes.
“El Speedmaster 38 mm siempre ha seguido la pauta marcada por el Moonwatch, sin perder de vista el tamaño, el color y la simplicidad”, explica Raynald Aeschlimann, presidente y consejero ejecutivo de Omega. “Con esta última actualización, hemos llevado aún más lejos la inspiración del Moonwatch, ayudando a enriquecer el ADN del Speedmaster sin perder la naturaleza refinada y única por la que es conocida la gama de 38 mm”.



































































