A DETALLE

Juegos de ingenio y pan dulce

La cultura y los postres se fusionan en este delicioso juego.

En este acogedor juego de ingenio, PancitoMerge, el objetivo es acomodar los deliciosos panes que van cayendo en tu bolsa de compras para que no se desborde. Pero el reto aún mayor será resistir las ganas de correr a la panadería más cercana por una crujiente orejita o un cuernito relleno de chocolate.

Fórmalos y entrégalos para surtir los pedidos de la clientela.

“Lo malo de este juego es que te da hambre”, bromea Antonio Uribe, el diseñador del juego. “La gente nos manda fotos comiendo pan dulce y nos dice: ‘¡Es por tu culpa!’”.

Diversión culinaria

PancitoMerge es una carta de amor al pan dulce, un elemento esencial de la panadería mexicana. Al combinar dos panes del mismo tipo, se fusionan para crear uno más grande: por ejemplo, dos galletas con caritas sonrientes pueden convertirse en un panqué, mientras que las conchas cubiertas de azúcar se transforman en un puerquito.

¿Qué hace que el juego sea tan antojable? Todo el pan dulce fue pintado a mano con una técnica de acuarela de ensueño por la artista Jessica Álvarez, quien creció a las afueras de la Ciudad de México.

“Muchas personas mexicanas nos dijeron que no conocían toda la variedad de pan dulce que representamos en el juego”, dice. “Siento la responsabilidad de representar la riqueza de mi cultura. Y el pan dulce tiene un lugar muy especial en mi corazón, porque me recuerda mucho a mi abuelita”.

Un festín cultural

Cada postre del juego viene acompañado de datos curiosos: sus ingredientes, origen o importancia en fechas tan icónicas como el Día de Muertos de México.

“Personas de diferentes partes del mundo nos han dicho: ‘Ahora sé por qué se llaman así’, y algunas nos han contado que ya se animan a ir y pedir un pan específico que vieron en el juego”, dice Uribe. “Eso es lo que quería: que la gente sintiera curiosidad por esta cultura que puede ser poco común para ellas”.

Hasta la clientela que se asoma por la ventana de la panadería, como un luchador con su característica máscara o un afilador ambulante, está inspirada en personajes de la vida y el folclore de México.

“Están inspirados en gente real, una representación de los personajes que te podrías encontrar en las calles de México: no sólo humanos, sino también animales y artesanías, las pequeñas esculturas que hacemos en México”, dice Álvarez.

La receta del éxito

Los creadores de PancitoMerge son optimistas sobre el futuro del desarrollo de videojuegos en México, gracias en parte a las bases que han sentado los estudios del país.

Una sabrosa trivia te presenta cada postre. ¡Quizás aprendas una que otra cosa!

“Cuando empecé, el mayor problema era que no había mucha gente haciendo juegos de nuestra región”, dice Uribe. “Aquí tenemos una expresión: ‘Antes todo era monte’. No había caminos ni infraestructura. Tenías que arreglártelas por tu cuenta”.

¿Y ahora? “Cada vez vemos a más gente haciendo cosas increíbles y grandiosas”, afirma Uribe. “Llevamos mucho tiempo volviéndonos buenos en esto”.